Listado de Códigos Sagrados del Cuerpo Humano y Síntomas

971417_445859115511633_198107247_n

SISTEMA NERVIOSO CENTRAL

-Autismo………Código Sagrado Numérico 6927

-Alzheimer (prevenir la enfermedad)………Código Sagrado Numérico 5947

-Alzheimer (personas que lo padecen)………Código Sagrado Numérico 42913

-Bruxismo………Código Sagrado Numérico 568

-Columna Vertebral………Código Sagrado Numérico 304

-Enfermedades Mentales………Código Sagrado Numérico 8977

-Glándula Pineal………Código Sagrado Numérico 52011

-Lengua………Código Sagrado Numérico 1111

-Memoria (perdida)………Código Sagrado Numérico 574

-Nervios………Código sagrado Numérico 827

-Parkinson………Código Sagrado Numérico 57159

-Postura Corporal (corregir)………Código Sagrado Numérico 679

LA CABEZA Y CUELLO

-Alergias………Código Sagrado Numérico 572

-Alergias al Polvo………Código Sagrado Numérico 68

-Alopecia (Calvicie)………Código Sagrado Numérico 2574

-Cuello………Código Sagrado Numérico 91

-Dientes………Código Sagrado Numérico 15000

-Olfato (para recuperarlo)………Código Sagrado Numérico 429

-Sordera………Código Sagrado Numérico 721

LOS OJOS Y LA VISIÓN

-Astigmatismo………Código Sagrado Numérico 028

-Miopía……… Código Sagrado Numérico 315

SISTEMA ENDOCRINO

-Glándula Timo………Código Sagrado Numérico 59981

-Tiroides……… Código Sagrado Numérico 67

-Triglicéridos y Colesterol……… Código Sagrado Numérico 72911

EL CORAZÓN Y LA CIRCULACIÓN

-Anemia………Código Sagrado Numérico 71521

-Bilirrubina (normalización)………Código Sagrado Numérico 721

-Corazón………Código Sagrado Numérico 123

-Presión Alta………Código Sagrado Numérico 54721

-Presión Baja………Código Sagrado Numérico 11561

-Problemas Circulatorios………Código Sagrado Numérico 52311

-Sistema Inmunológico………Código Sagrado Numérico 616

LOS PULMONES Y LA RESPIRACIÓN

-Asma………Código Sagrado Numérico 2539

-Bronquios………Código Sagrado Numérico 329

-Catarro y Tos………Código Sagrado Numérico 611

-Gripe………Código Sagrado Numérico 630

-Nariz………Código Sagrado Numérico 7

-Problemas Respiratorios………Código Sagrado Numérico 443

-Ronquidos………Código Sagrado Numérico 2870

-Sinusitis………Código Sagrado Numérico 72120

-Rinitis………Código Sagrado Numérico 884

EL SISTEMA DIGESTIVO

-Apetito Excesivo………Código Sagrado Numérico 551

-Estómago (molestias)………Código Sagrado Numérico 62139

-Estreñimiento………Código Sagrado Numérico 1501

-Hígado………Código Sagrado Numérico 762

-Mareos………Código Sagrado Numérico 759

-Peso (no subir)………Código Sagrado Numérico 79418

-Vómitos………Código Sagrado Numérico 112

SISTEMA RENAL

-Riñones………Código Sagrado Numérico 37

-Riñón Izquierdo………Código Sagrado Numérico 105

-Riñón Derecho………Código Sagrado Numérico 106

LOS ÓRGANOS GENITALES FEMENINOS

-Dolor Menstrual………Código Sagrado Numérico 82550

-Enfermedad de Transmisión Sexual………Código Sagrado Numérico 8916

-Mamas (senos)………Código Sagrado Numérico 857

-Ovarios (dolores)………Código Sagrado Numérico 729

LOS ÓRGANOS REPRODUCTIVOS MASCULINOS

-Próstata……… Código Sagrado Numérico 37

HUESOS, ARTICULACIONES Y ENFERMEDADES AUTOINMUNES

-Asimilar la fuerza (desarrollo muscular)………Código Sagrado Numérico 58154

-Rodilla Izquierda………Código Sagrado Numérico 54

-Rodilla Derecha………Código Sagrado Numérico 63

-Tendinitis………Código Sagrado Numérico 11226

-Regeneración de cartílagos en las articulaciones 2929

ENFERMEDADES INFECCIOSAS

-Enfermedades Contagiosas (liberarse)………Código Sagrado Numérico 25300

PREOCUPACIONES PSICOLÓGICAS Y ADICCIONES

Abrirse a nuevas oportunidades: 1111

-Angustia o trastorno de Pánico (Crisis)……… Código Sagrado Numérico 1113

-Ansiedad………Código Sagrado Numérico 363

-Auto boicot………Código Sagrado Numérico 593

-Autoestima………Código Sagrado Numérico 877

-Concentración………Código Sagrado Numérico 00

-Crisis Nerviosa………Código Sagrado Numérico 994

-Crisis Psicótica………Código Sagrado Numérico 2090

-Culpa (librarse)………Código Sagrado Numérico 339

-Depresión………Código Sagrado Numérico 9

-Equilibrio……… Código Sagrado Numérico 897

-Enfermedades mentales………Código Sagrado Numérico 8977

-Estrés………Código Sagrado Numérico 52579

-Esquizofrenia………Código Sagrado Numérico 2913

-Fobias………Código Sagrado Numérico 66-32

-Inseguridad………Código Sagrado Numérico 420

-Insomnio………Código Sagrado Numérico 531

-Miedo………Código Sagrado Numérico 680

-Paranoia………Código Sagrado Numérico 1559

-Pesadillas………Código Sagrado Numérico 57721

-Rabia………Código Sagrado Numérico 201

-Síndrome de Alineación Parental………Código Sagrado Numérico 62637

-Situaciones desesperadas………Código Sagrado Numérico 19

-Trastorno Bipolar………Código Sagrado Numérico 721

-Tics Nerviosos………Código Sagrado Numérico 829

-Voluntad (fortalecer)………Código Sagrado Numérico 574

-Voz interior (escucharla): 1155

-Telepsiquia (Es una propuesta, no una imposición. Se habla con el Alma del individuo al que deseamos

contactar. Es bastante efectivo, y por medio de él se pueden librar de lazos telepáticos y opresores kármicos) ……… Código Sagrado Numérico 58

CURACIÓN DE NATURALEZA ESPIRITUAL

-ADN (restaurar)……… Código Sagrado Numérico 81621

-Abusos sexuales en su Infancia (sanar quienes la sufrieron)……… Código Sagrado Numérico 378

-Acelerar la vibración del cuerpo hacia planos superiores: 659

-Accidentes (ser librados)………Código Sagrado Numérico 748

-Abrir Caminos………Código Sagrado Numérico 691

-Agresiones físicas (protegerse)………Código Sagrado Numérico 1025

-Alma (comunicarse, les dirá lo que resuena con su verdad interna)………Código Sagrado Numérico 4.500.000

-Alma Gemela (facilitar conexión)………Código Sagrado Numérico 571

-Alma Afín (atraerla)………Código Sagrado Numérico 715400

-Amor entre las Parejas (fortalecer)………Código Sagrado Numérico 541

-Apurado ó Afanado (librarse de la sensación)………Código Sagrado Numérico 52579

-Árbol Genealógico (para sanar)………Código Sagrado Numérico 553

-Asertividad………Código Sagrado Numérico 464

-Autodominio………Código Sagrado Numérico 784

-Asuntos Pendientes (por medio de éste Código sale a la luz material reprimido del pasado (esta y otras vidas) que nos impide avanzar libre y ágilmente)………Código Sagrado Numérico 791

-Ataques psíquicos Códigos 578, 29, y 659

-Bajo Astral (quitar interferencia)………Código Sagrado Numérico 237

-Canalización (facilitar)………Código Sagrado Numérico 499

-Cerebro (con el poder de Mataji y del Maestro Ascendido Saint Germain, hago operantes todas aquéllas áreas de mi cerebro que han permanecido inactivas durante mucho tiempo. Por Orden Divina, ahora entran en acción para la Gloria del espíritu Divino)………Código Sagrado Numérico 24-10-75

-Cirugías (éxito)………Código Sagrado Numérico 42716

-Consejero (pedir y ser ayudado por este)……… Código Sagrado Numérico 456

-Código Precipitado (Actúa en forma efectiva y poderosa, en todos sus cuerpos, saca de raíz secuelas cautivaspor ataques de “magia negra” en el pasado y en la actualidad)……… Código Sagrado Sanador 44

-Códigos Sagrados Numéricos ofrecidos por Merlín para obtener milagros: 4418 y 1913

-Contratos Kármicos (Liberarse)………Código Sagrado Numérico 1118

-Conectarse con la Tierra………Código Sagrado Numérico 625

-Cosas REPRIMIDAS de otras vidas lalen a la luz … 442 (pedir a madre divina)

-Cuerpo (salud y vitalidad)………Código Sagrado Numérico 900

-Cuerpo Físico………Código Sagrado Numérico 512

-Clarividencia (desarrollar)………Código Sagrado Numérico 70225

Clarividencia: 2315 y 1618

-Clariaudiencia (aumentar)………Código Sagrado Numérico 777

-Creatividad (desbloquearla)………Código Sagrado Numérico 18357

-Desapego………Código Sagrado Numérico 986

-Desencarnados (contactar con seres queridos)………Código Sagrado Numérico 100

-Emociones Positivas (desarrollar y fortalecer)……… Código Sagrado Numérico 578

-Enemigos Ocultos (librarse)……… Código Sagrado Numérico 051

-Energías de la Luna (recibir)………Código Sagrado Numérico 112

-Engaños (librarse)……… Código Sagrado Numérico 3351

-Enojo (las personas usan el enojo frente a otras como un medio de manipulación, intimidación, o provocación.

Hacer caso omiso de esas energías evitando que nos afecten)……… Código Sagrado Numérico 11139

-Entidades Negativas Extraterrestres (librarse de acciones nocivas)……… Código Sagrado Numérico 401

-Envidias (para protegerse)……… Código Sagrado Numérico 615

-Escritura Automática (activar)……… Código Sagrado Numérico 6726

-Escritura Automática (interpretar símbolos y lenguajes desconocidos)……… Código Sagrado Numérico 19996

-Espíritus Burlones en el hogar (librarnos)……… Código Sagrado Numérico 314

-Espíritus de ruina y de Miseria (librarse, así limpiarán y prepararán el terreno, para que ángeles Gabriel,

Parasiel y Abundia, puedan sembrar semillas de abundancia)………Código Sagrado Numérico 773

-Éxito………Código Sagrado Numérico 2190

-Flor de la Vida………Código Sagrado Numérico 3366

-Inteligencia (incrementar)………Código Sagrado Numérico 1523

-Infidelidad: 212

-Implantes y Larvas Astrales (librarse)………Código Sagrado Numérico 1118

-Lazos telepáticos (cortar y liberarnos)………Código Sagrado Numérico 577

-Limpiar (limpia espacios de vibraciones negativas, barre toda la basura que pueda perjudicarnos)………Código Sagrado Numérico 0927

-Luz de Profundización (proveniente de sirio enviarla a un recuerdo doloroso, un bloqueo, una situación que los esté perturbando, o a una persona a la que quieran enviar luz.)………Código Sagrado Numérico 1446

-Llama Violeta Plateada (usar en todas las situaciones)………Código Sagrado Numérico 524

-Llama violeta de los mil Soles………Código Sagrado Numérico 860907

-Madre tierra (apoyar)………Código Sagrado Numérico 88845

-Mal de Ojo (Cuando alguien les tiene envidia, odio, o simplemente no los quiere)………Código Sagrado

Numérico 69900

-Maldiciones (inmunidad)………Código Sagrado Numérico 2579

-Memorias negativas del subconsciente (borrar): 45600

-Mentores (atraer concejeros que nos faciliten, pueden surgir del mundo visible e invisible)………Código Sagrado Numérico 2008

-Código para pedir un mentor en el área de la salud: 27915.

-Código para pedir un mentor en el área de nutrición y alimentación: 62013.

-Código para pedir un mentor en el área de trabajo: 82820.

-Código para pedir un mentor en el área de las amistades: 52515.

-Código para pedir un mentor en el área Psíquica: 52119.

-Código para pedir un mentor en el área de los negocios: 72911.

-Médium (desarrollar la habilidad)………Código Sagrado Numérico 58829

-Negocios………Código Sagrado Numérico 105

-Negocio (atraer clientes)………Código Sagrado Numérico 71588

-Niño Interior (reconciliarse)………Código Sagrado Numérico 89

-Paciencia………Código Sagrado Numérico 629

-Paz Alrededor………Código Sagrado Numérico 959

-Paz Interior………Código Sagrado Numérico 1

-Perdón………Código Sagrado Numérico 888

-Poner Limites (aprender)………Código Sagrado Numérico 728

-Preocupación. Código para las personas “preocupadas”. 215633

-Prosperidad………Código Sagrado Numérico 79

-Planeta Tierra………Código Sagrado Numérico 0014

-Poder Interior (recuperar)………Código Sagrado Numérico 62987

-Próximo Paso (para saber, y se nos revele con antelación en que escenario nos moveremos)………Código

Sagrado Numérico 114

-Psicometría (aprenderán a captar la energía de personas, lugares y los objetos)………Código Sagrado Numérico 251212

-Radiestesia (obtener respuestas acertadas)………Código Sagrado Numérico 579

-Recuerdos Dolorosos Durante los 9 Meses de Permanencia en el Vientre Materno (sanar)………Código Sagrado

Numérico 52

-Recuerdos Agobiantes comprendidos desde los 9 Meses y los 7 Años de Edad (sanar)………Código Sagrado

Numérico 919

-Recuerdos Negativos desde los 7 Años a los 18 Años (sanar)………Código Sagrado Numérico 59

-Registros Akásicos (ingresar)………Código Sagrado Numérico 9871

-Relaciones Incomodas (librarse)………Código Sagrado Numérico 28

-Secretos y Cosas Ocultas (se les revelaran también código de la velocidad)………Código Sagrado Numérico

2020

-Señales. Código para multiplicar las “señales”: 62413

-Síntoma de Ascensión (cuando se siente que hay frio intenso)……… Código Sagrado Numérico 211

-Soledad………Código Sagrado Numérico 11136

-Sufrimiento (estas personas rechazan todo lo que les pueda traer alegría)………Código Sagrado Numérico 7278

-Subconsciente (apaciguar)……… Código Sagrado Numérico 1021

-Trance Hipnótico (entrar)………Código Sagrado Numérico 427

-Viajes Astrales Conscientes………Código Sagrado Numérico 729

-Vehículo Merkaba (activar)………Código Sagrado Numérico 360

-Vampiros Energéticos (de Kwan Yin, estos seres se alimenta de la energía de otras personas)……… Código

Sagrado Numérico 441

-Vampirismo Energético ó Psíquico (revelado por Sara. Estas personas tienen sus sistemas de energía

deteriorados, y se alimentan de la energía de otras personas)………Código Sagrado Numérico 7000

-Venganzas kármicas ….. 212

-Voz interior (desbloquear) … 563

-Yoes del Pasado (escuchar)………Código Sagrado Numérico 000

-Yo Superior………Código Sagrado Numérico 864

SERES DE LUZ

-Seres de luz (para soltar y dejar fluir, anula las resistencias y los frenos que nos impiden recibir mensajes)………Código Sagrado Numérico 554

-Seres de Luz (contacto telepático)………Código Sagrado 1000

-Buda………Código Sagrado Numérico 110

-Diosa Tara Verde………Código Sagrado Numérico 659

-Doctor Lorphan (Sanador Galáctico. Quien quiera visitar su Retiro Etérico, será sanado por él y su equipo de curadores. Su especialidad es retirar dardos, balas, y flechas etéricas que son lanzadas por vampiros psíquicos y otras entidades negativas)………Código Sagrado Numérico 729

-Elohim Tranquilidad (este gran Ser otorga esa paz interior tan necesaria hoy día)………Código Sagrado

Numérico 0129

-Elemental del Dinero (conexión)………Código Sagrado Numérico 47620

-Energía Diamante de Sirio (hacer consciente esta vibración decretando: Yo Soy la Energía Diamante de Sirio, manifestándose ahora en mi vida y asuntos)……… Código Sagrado Numérico 48815

-Salusa de Sirio………Código Sagrado Numérico 177

-Shiddarta (conexión)………Código Sagrado Numérico 52637

-Shiva………Código Sagrado Numérico 351

MAESTROS Y MAESTRAS ASCENDIDOS

-Kwan Yin (madre de la misericordia)………Código Sagrado Numérico 286

-Melkizadek (en caso de ataques psíquicos)………Código Sagrado Numérico 11614

-Merlín (para conectar y así atraer nuestros deseos, pido que despierte el mago que hay en mí)………Código

Sagrado Numérico 477965

-Saint Germain………Código Sagrado Numérico 523

ÁNGELES

-Ángeles (para atraer ayuda y librarnos de entidades bajas que tratan de pegarse a nuestro aura)………Código Sagrado Numérico 44

-Escuadrón de los guerreros del fuego (ángeles poderosos para someter a la fuerzas oscuras)……… Código

Sagrado Numérico 82977

-Ángeles de la Guarda………Código Sagrado Numérico 525

-Ángel de la Tierra………Código Sagrado Numérico 331

-Ángel de la Última hora (ayuda hacer planes para que podamos alcanzar nuestras metas, nos hace el camino

más llevadero)………Código Sagrado Numérico 1777

REINO ANGÉLICO DE LA TRECEAVA DIMENSIÓN

-Abrir las Puertas de la Quinta Dimensión (para atraer luces y conocimiento superior para ser aplicado en

nuestras vidas)………Código Sagrado Numérico 14720

-Inmunidad Ante Cualquier Enfermedad (como lo hicieron los más cercanos

Seguidores del Maestro Jesús)………Código Sagrado Numérico 72249

-Nombre Cósmico (es el que los identifica en el universo, ahora el nombre secreto es otra cosa y que es un

sonido que será revelado por su ser más íntimo y Uds. Jamás lo dirán a nadie)………Código Sagrado Numérico 76129

-Arcángel Metatrón………Código Sagrado Numérico 331

-Arcángeles de la Justicia Divina (La función de estos Arcángeles es ejecutar el plan de Dios en las vidas de los que se acojan a ellos)………Código Sagrado Numérico 999

LOS SIETE ARCÁNGELES

-Miguel………Código Sagrado Numérico 613

-Gabriel………Código Sagrado Numérico 881

-Rafael (el que le presenta a Dios nuestras oraciones para que las tenga en cuenta)………Código Sagrado

Numérico 29

-Uriel (ayuda a materializar nuestros sueños y a tener éxito en lo que emprendamos)………Código Sagrado

Numérico 4

-Chamuel (es el encargado de las relaciones. Su energía suave y poderosa libera a las Almas cautivas. Su

Código es efectivo cuando las relaciones de pareja, laborales, y familiares son tensas, útil a quienes buscan a sus Almas gemelas y Afines, para encontrar su misión Divina, un trabajo, o se sienten abandonados)………

Código Sagrado Numérico 725

-Jofiel………Código Sagrado Numérico 521

-Zadquiel (Libra a las personas del complejo de inferioridad y les otorga Autoconfianza)………Código Sagrado Numérico 389

LAS SIETE ARCANGELINAS

-Arcangelina Esperanza……… Código Sagrado Numérico 584

-Arcangelina María………Código Sagrado Numérico 333

-Arcangelina Gracia……… Código Sagrado Numérico 996

-Arcangelina Constanza……… Código Sagrado Numérico 1891

-Arcangelina Amatista……… Código Sagrado Numérico 62114

-Arcangelina Caridad………Código Sagrado Numérico 28700

-Arcangelina Fe………Código Sagrado Numérico 72128

CENTROS DE ENERGÍA Ó CHAKRAS

-Ángeles de los Chakras (para comunicarse)………Código Sagrado Numérico 996

-Primer Chakra (raíz-muladahra)………Código Sagrado Numérico 760

-Segundo Chakra (sexual – svadhisthana)………Código Sagrado Numérico 541

-Tercer chakra (plexo solar -manipura)………Código Sagrado Numérico 293

-Cuarto chakra (corazón – anahata)………Código Sagrado Numérico 741

-Quinto chakra (garganta -vishudha)………Código Sagrado Numérico 986

-Sexto chakra (tercer ojo- ajna)………Código Sagrado Numérico 505

-Septimo chakra (corona- sahasrara)………Código Sagrado Numérico 204

PLANETAS DE ORIGEN

-Sirio………Código Sagrado Numérico 002

LA MEDICINA DE LOS ANIMALES DE PODER

-Abejas………Código Sagrado Numérico 861

-Protección para los Animales………Código Sagrado Numérico 52798

¿Qué son los Códigos Sagrados Numéricos y cómo se usan?
http://bit.ly/1OEnaWf

Fuente: https://compartiendoluzconsol.wordpress.com/

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La cronobiología o la importancia de vivir en sincronía con los ciclos naturales

Vivimos entrecruzados por innumerables ciclos, externos e internos, sin ser conscientes de cómo nos afectan; observarlos y sincronizar nuestro cuerpo con el tiempo de la Tierra y del cosmos, parece ser una de las formas más sabias para procurar la salud.

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Mientras los hombres más se liberan de la sumisión a los ciclos externos de la naturaleza, recayendo en ciclos sociales variables creados por ellos mismos, más aumentan el riesgo de sufrir trastornos internos.

Kevin Lycn, What Time is this Place?

El hombre moderno se conduce como un ser en un estado de casi permanente urgencia, siempre buscando capitalizar el tiempo, para quizás algún día poder desacelerar y empezar a disfrutar del mismo. Colectivamente hemos interiorizado al tiempo como equivalente al dinero –lo mismo que decimos del dinero lo decimos del tiempo: lo invertimos, lo ahorramos, lo gastamos o nos hace falta, etc. Esto condiciona la “riqueza”, la profundidad y las posibilidades de nuestras experiencias, actividades y relaciones.

Douglas Rushkoff, en su libro Present Shock, advierte que, ligados a un tiempo digital, asincrónico, construido artificialmente por el mercado y la tecnología, nos hemos alejado del tiempo orgánico de la naturaleza, del Sol y de la Luna. Los griegos, nos dice Rushkoff, distinguieron entre el tiempo de Cronos y el tiempo de Kairos. Cronos es el tiempo cuantitativo del reloj, hecho de fragmentos, de pulsos absolutos. Kairos es el tiempo cualitativo, oleaginoso, de la sincronicidad, entendido “como una ventana de oportunidad creada por las circunstancias, Dios, el destino. Es el tiempo ideal para atacar, proponer matrimonio o tomar una cierta acción”.

La mayoría de nosotros vivimos en el tiempo de Cronos, el inflexible dios que hace las reglas y cobra intereses. “Vivimos en una sociedad que fue reconfigurada hace 500 años para impedir que las personas se involucren de manera significativa y poderosa con el mundo”, dice Rushkoff. Hemos programado el tiempo, al igual que el dinero, para hacer más eficiente nuestra producción y alimentar la economía del crecimiento perpetuo. Pero, lastimosamente, esta forma de concebir el tiempo nos ha cobrado factura, programándonos sociobiológicamente a su imagen y semejanza. Y es que nuestra identidad no se puede separar fácilmente del tiempo, si alteramos la forma en la que vemos y experimentamos el tiempo alteramos esencialmente lo que es ser humanos en el mundo.

El tiempo es salud, ritmo, coherencia

Hoy vivimos en un tiempo dictado fundamentalmente por la economía; antes el tiempo era dictado por la ecología. El tiempo era algo que nos vinculaba con la naturaleza y a través del cual podíamos tomar conciencia de la relación entre lo que sucede en nuestro cuerpo y lo que sucede en la naturaleza o en el cosmos. Todavía medimos el tiempo en relación con ciertos ciclos naturales, pero nuestra vida transita mayormente desfasada de estos ciclos, sin prestar atención a los diferentes tiempos que confluyen en cada tiempo y sin distinguir  la cualidad intrínseca –y el potencial– de los diferentes momentos.

sunflowerLa naturaleza puede ser vista como un concierto de ciclos, más o menos afinados y sincronizados, corriendo en paralelo. Imagina un río en el que se arrojan varias piedras, cada una de ellas genera ondas sobre la superficie, muchas de las cuales se entrecruzan, además de estar también embebidas en el propio flujo del río. Así, toda la vida y la materia misma se mueven en ciclos: “ondas ondeando dentro de ondas”, como notara el médico Irving Dardik. Vivimos inmersos en ciclos galácticos, solares, planetarios que tienen su microcosmos en ciclos bioquímicos, glandulares, hormonales, celulares. El cuerpo humano está basado en cientos de ciclos simultáneos que oscilan y forman bucles de retroalimentación entre sí y con los ciclos del medio ambiente. Ciclar es la forma en la que un organismo se autorregula y se renueva; es lo que permite que ahorre energía y catalice esfuerzos. “Retornar es la característica principal del Tao”, dice el Tao Te Ching.

El funcionamiento de nuestro cuerpo está vinculado a estos ciclos, que pueden dividirse en circadianos (un día), ultradianos (menos de un día) e infradianos (más de un día). Por más que podamos adaptarnos a los horarios de oficina, a los requerimientos de nuestro jefe de trabajo o a vivir siempre conectados a través de nuestros gadgets, es muy probable que nuestro cuerpo funcione mejor cuando escucha sus propias necesidades y se mueve en sintonía con las estaciones y con los ciclos naturales con los que ha evolucionado simbióticamente. Después de todo, la vida lleva trabajando unos 4 mil millones de años bajo estos ciclos y estos ritmos. Desfasarnos y nadar en contra de las olas nos hace gastar energía y puede acabar enfermándonos, algo que ha empezado a descubrir la cronobiología.

El doctor Larry Dossey, en su libro Space, Time and Medicine, concluye que “muchas enfermedades, tal vez la mayoría, podrían ser causadas por percepciones incorrectas del tiempo”. Algo similar señalan Philip Zimbardo y John Boyd en su libro The Time Paradox: “ Una serie de problemas fisiológicos y psicológicos pueden sobrevenir cuando uno no vive en armonía con el tiempo”.

La forma en la que el tiempo y los diferentes ciclos afectan los procesos biológicos humanos es innumerable. Una de las formas más conocidas es la relación entre el ritmo circadiano y la producción de melatonina, la cual se incrementa en la noche y se ve afectada por la exposición a la luz eléctrica. Alterar nuestra producción de melatonina puede afectar seriamente nuestra calidad de sueño, lo cual a su vez tiene un efecto directo en el funcionamiento de nuestro sistema inmune. Pero el tema es mucho más complejo e interrelacionado, sabemos, por ejemplo, que perturbaciones geomagnéticas afectan la secreción de melatonina. Una tormenta solar puede afectar cómo duermes o incluso lo que sueñas esta noche (tormentas solares que a su vez siguen un patrón relacionado con los ciclos de las manchas solares, el llamado ciclo de los 11 años). Además de la melatonina, el cortisol, la prolactina y otras hormonas también oscilan durante el día y se ven afectadas por ciclos ambientales.

La Luna, el antiguo reloj interno

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Nuestra desconexión de los ciclos naturales hace que nos sorprendamos cuando descubrimos la miríada formas en las que estamos ligados a nuestro entorno y cómo este nos afecta sutilmente de manera tan diversa. Pero al menos hay uno de estos ciclos que casi todos conocemos que nos recuerda nuestro vínculo cósmico: la relación entre el ciclo menstrual de las mujeres y el ciclo lunar. La Luna no sólo afecta los flujos menstruales femeninos, afecta todo tipo de flujos en todo tipo de organismos. Estudios sugieren que el ciclo lunar afecta la ovulación, la retención de orina, y se correlaciona con episodios de diarrea y problemas cardiovasculares.

El doctor Mark Filippi, un asesor conductual neoyorkino, incluso ha elaborado un sistema que relaciona la producción dominante de ciertos neurotransmisores con las fases lunares. Basándose en el trabajo de diversos científicos e investigadores como Irving Dardik, Joel Robertson y David Goodman, Filippi ha desarrollado un calendario en el que sincroniza el ciclo lunar con cuatro dominios fundamentales del cuerpo humano, los cuales identifica en relación con la acetilcolina, la serotonina, la dopamina y la norepinefrina. Cada semana de la Luna uno de estos neurotransmisores entra en apogeo, dándole al tiempo una cualidad especial que favorece cierto tipo de actividades y de actitudes. Según Douglas Rushkoff,  seguir el método de Filippi le permitió escribir su libro Present Shock en menos tiempo y con mejor productividad. Resulta que hay mejores momentos que otros para escribir; algunos son mejores para editar; otros para buscar nuevas ideas, etc. Estar conectados a la Luna puede ser más útil que tener conexiones en la bolsa de valores.

Filippi, quien trabaja en Nueva York con todo tipo de pacientes, desde empresarios a atletas, me contó sobre su sistema, al que llama Somatic Method, en una entrevista telefónica. Mark concibe su sistema como una “orientación”, una forma de navegar el mundo de manera coordinada entre el mundo interno y el mundo externo. Para empezar, la clave parece ser simplificar nuestros procesos de atención cronobiológica –-notar lo que le pasa al cuerpo en un momento específico. Mark llama a esto “SIMPLES”: hacer algo que tiene asociado una etiqueta de tiempo. “Simplemente poner atención a tu respiración es una forma de autorregular tus ciclos”. La idea es notar que “es mejor hacer ciertas cosas durante ciertos momentos del día que otros o durante ciertas partes del ciclo lunar”. El solo hecho de detenernos a observar nuestra relación con el tiempo ya es un paso enorme. Esto nos lleva a darnos cuenta de que “no todos los jueves son iguales”, aunque socialmente estemos programados a hacer las mismas cosas y esperar los mismos resultados. Si tomamos conciencia de los ritmos y de la diferencia entre los momentos, de la tendencia que tiene su onda o su particular frecuencia, poco a poco podemos ir incrementando nuestra coordinación mente-cuerpo y cosechar estados de mayor coherencia biológica.

Distinguir la cualidad específica del tiempo y navegar de manera coordinada los diferentes ciclos no sólo aumenta nuestra creatividad, dándonos la posibilidad de subirnos a las olas cósmicas; es una forma de inteligencia preventiva, de cuidado a la salud. “Necesitamos entrenarnos para la recuperación, estamos socialmente predispuestos a operar de manera exhaustiva, así que básicamente sobretrabajamos y subestimamos la importancia de apoyar la recuperación. Al final acabamos con residuos que nos van mermando y nuestros cuerpos no se pueden recuperar, sobreestimulamos nuestro sistema inmune. Trabajamos ‘todo o nada’ y luego las personas se quiebran… Nadie sabe cómo digerir o dormir involucrando el sistema parasimpático”, dice Mark.

“Necesitamos distinguir y coordinar diferentes ritmos dentro de nuestra experiencia cotidiana del tiempo cronológico y girar hacia un sentido más creativo del timing, como hacen los músicos de jazz. Esta sola habilidad es una forma de aplicar nuestra capacidad innata para asegurar un bienestar a largo plazo. Nos hace hablar el lenguaje de la naturaleza… Sin esta habilidad operando, vivimos en un fragil estado de “huir o pelear” que puede consumir nuestros recursos y nos coloca en el camino del envejecimiento acelerado y de los trastornos crónicos (cronológicos) décadas más tarde”, agrega Filippi, invitándonos a un jamming biológico.

Una forma de asegurarnos de que nuestro cuerpo recibe el descanso adecuado es ver los ciclos de manera fractal, permeando todos los aspectos de nuestra experiencia. De la misma manera que durante 1 año existen cuatro estaciones y tenemos cuatro fases lunares en 1 mes, el día puede dividirse en cuatro y así 1 hora e incluso 1 minuto tienen sus diferentes aspectos. El día tiene su propio invierno y hay momentos en los que seguir trabajando significa gastar una gran cantidad de energía que puede quemar nuestras naves para las siguientes jornadas. En este espíritu y para no desgastar demasiado nuestra atención y poder asimilar la información –darle su tiempo– aquí concluiremos esta introducción a la cronobiología. En la siguiente parte de esta serie entraremos más a fondo en el sistema de Filippi y exploraremos la fascinante conexión entre la Luna y el cerebro humano. Mientras tanto Festina lente! O, en palabras de Mark: “mantengan sus sentidos afilados y sus ondas suaves”.

Lee segunda parte

Soma-Space (sitio de Mark Filippi)

Twitter del autor: @alepholo

Fascinante teoría sugiere que el alma entra en el feto en la séptima semana a través de la glándula pineal

El Dr. Rick Strassman encontró fascinantes coincidencias entre el desarrollo del feto humano y las descripciones del Libro Tibetano de la Muerte: ¿entra el alma al cuerpo humano a través de la glándula pineal, sintetizada en la “molécula del espíritu”?

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 En su libro DMT: The Spirit Molecule, el Dr. Rick Strassman sugiere una hipótesis fascinante: que el alma humana encarna en el cuerpo en la séptima semana después de concepción, utilizando la glándula pineal como canal espiritual y a la molécula psicodélica DMT (dimetiltriptamina) como un catalizador. El DMT, una poderosa sustancia psicodélica, se produce de manera natural en la glándula pineal –algo que Strassman había teorizado sin tener aún pruebas, pero que recientemente se ha comprobado— y podría estar también vinculado con las experiencias cercanas de la muerte. A su vez, la glándula pineal se hace visible en el feto humano a los 49 días, misma cantidad de días en los que un alma tarda en reencarnar según el Bardo Thodol (Libro Tibetano de los Muertos). Estas coincidencias han llevado a Strassman a formular esta teoría, en sus propias palabras:

La glándula pineal humana se hace visible en el feto en desarrollo a las 7 semanas, o 49 días, después de concepción. Me pareció interesante descubrir que esto coincide casi exactamente con el momento en el que uno puede ver el primer indicativo del género femenino o masculino.

Ya sabía que en el Libero Tibetano de los Muertos se enseña que el alma tarda 49 días en reencarnar. Esto es, pasan siete semanas del tiempo de la muerte de una person hasta que la fuerza vital “renace” en un nuevo cuerpo… El renacmiento del alma, la pineal y los órganos sexuales todos requieren 49 días en manifestarse.

Strassman teoriza, siguiendo los reportes de experiencias cercanas a la muerte en los que se describen momentos de conciencia incorpórea, que es el DMT el que hace accesible estos estados de conciencia:

Es posible que la [glándula] pineal sea el órgano más activo en el cuerpo al tiempo de la muerte. ¿Podemos decir que tal vez la fuerza vital sale del cuerpo a través de la pineal?

La consecuencia de esta cascada de DMT a la hora de la muerte sobre nuestra mente basada en el cerebro es un estremecimiento de los velos que normalmente ocultan lo que los budistas tibetanos llaman el bardo, o un estado intermedio entre esta vida y la que sigue.

El  alma humana se mantendría en ese estado liminal del bardo, que en otras culturas es representado como una especie de juicio donde los actos de la vida son puestos en una balanza y el alma recapitula su experiencia (una especie de rendición de cuentas y administración de recursos psíquicos). En el budismo tibetano, la conciencia vaga por este mundo intermedio y si no logra encontrar la Luz Clara, regresa a la vida y el ciclo vuelve a comenzar. Strassman sugiere que el alma podría tardar 49 días en estar lista, 49 días en los que también se forma la glándula pineal y la capacidad de sintetizar DMT:

La glándula pineal podría actuar como una antena o pararrayos para el alma. Y la diferenciación sexual masculina o femenina, ocurriendo en el mismo momento, provee un marco biológico a través del cual la fuerza vital se puede asentar…

El movimiento de esta energía, los residuos de la fuerza vital del pasado hacia el presente, a través de la pineal y hacia el interior del feto, podrían ser el primer flash de DMT. Este es el amanecer de la autopercepción, de la mente, de la conciencia como una entidad sexual y biológica diferenciada. La luz enceguecedora del DMT pineal secretado dentro del cerebro en desarrollo, marca el paso a través de este umbral.

Muchas personas ni siquiera creen en el alma. Otras consideran que el alma es completamente inmaterial –esta es la visión de Platón y de los neoplatónicos que creían que el cuerpo era creado por el alma. Antes Rene Descartes, ubicó el asiento del alma, en la glándula pineal, algo que a lo largo del tiempo ha sido visto con escarnio. De cualquier forma, la sincronicidad hallada por Strassman -esta triple coincidencia que parece tener un significado profundo– nos deja en un estado de asombro y mistificación. Aunque nos pueda parecer improbable, por más coincidencias que se encuentren, sólo considerar la posibilidad nos deja en un embeleso poético: un arco que conecta la muerte con la vida y la vida con la muerte, un sólo instante de 49 días que es un flash de luz y conciencia, una crisálida que es también, en su reverso, un nuevo embrión; una imagen de la eternidad que vuelve a proyectarse en el tiempo.

Más sobre el DMT y el misterio de la glándula pineal: El Ojo en el Cielo o la conexión entre la glándula pineal y el sol

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Fuente: http://www.mamanatural.com.mx/2015/03/fascinante-teoria-sugiere-que-el-alma-entra-en-el-feto-en-la-septima-semana-a-traves-de-la-glandula-pineal/

Sincronicidad: el significado de las coincidencias en un universo espejo

Investigamos a fondo la sincronicidad, uno de los grandes enigmas del universo: ¿cuál es el significado de las coincidencias? ¿pueden haber eventos sin causas? ¿borran las sincronicidades la frontera entre el mundo de los sueños y el mundo despierto? ¿Seguir las sincronicidades, los signos sutiles en el camino, nos puede llevar al Tao?

Uno de los aspectos más enigmáticos y cautivadores del universo en el que vivimos es la sincronicidad. A todos nos ha pasado en alguna ocasión una coincidencia tan improbable que nos resulta ominosa, mágica, epifánica o perturbadora. Conexiones entre sucesos, personas e información que trascienden la realidad convencional: como si las cosas tuvieran hilos invisibles que sólo por momentos  —en estados de conciencia elevados o por una misteriosa alineación— podemos vislumbrar.

Aunque el concepto de sincronicidad existe al menos desde el tiempo de los Vedas, fue el psicólogo suizo Carl Jung quien acuñó el término e inició el estudio de este fenómeno de manera rigurosa, si no científica: la dificultad de abordar la sincronicidad desde una metodología solamente científica yace en que los eventos que se concatenan lo hacen sin tener una causa, al menos no una causa que podamos encontrar dentro de los límites de la física clásica y de un universo mécanico. Consciente de la vastedad y elusividad del principio de la sincronicidad, Jung ensayó diversas definiciones a manera de un acercamiento teórico. Empezando desde lo más general y sintético podemos decir con Jung que la sincronicidad es “la ocurrencia temporal coincidente de eventos acausales”, que es un “principio de conexión acausal”, una “coincidencia significativa” o que es un “paralelismo acausal”.

Pero la sincronicidad para Jung va mucho más allá de estas someras descripciones. Toca y se entronca con los campos más profundos de la mente humana, siendo en muchos casos una manifestación externa del inconsciente colectivo, a veces materializada a través de símbolos. Jung creía que las “coincidencias” no solo estaban gobernadas por el azar —siendo que su probabilidad de suceder era tan poca que podrían considerarse estadísticamente significativas— sino por una dinámica más profunda. Coincide en esto con el texto gnóstico del Kybalion, que dice: “Azar no es más que el nombre que se da a una ley desconocida; hay muchos planos de causación”. Y para ampliar la madeja de posibles conexiones, recordemos que Don Juan le dice a Carlos Castaneda, como si fuera un experto jugador de póquer de realidades alternas, que la suerte es una forma de poder.

Al igual que su concepto de los arquetipos, Jung, lo mismo que el físico Wolfgang Pauli, pensaba que la sincronicidad era una expresión de lo que llamaba unus mundus, una realidad unificada subyacente de la cual todo lo que vemos emerge y a la cual todo regresa. Este unus mundus es similar a la teoría de la mecánica cuántica de David Bohm expuesta en La Totalidad y el Orden Implicado, en la que se postula la existencia de una especie de mar universal de energía infinita del cual se desdobla —o se ex-plica— el mundo material fenoménico que percibimos, el cual apenas es una ondulación en la superficie de lo inconmensurable. Para Jung la improbable pero significativa coincidencia de una sincronicidad era posible por el hecho de que tanto el observador como el evento observado a fin de cuentas brotan de una misma fuente, del unus mundus. Es decir, la conexión acausal, a distancia, sin la aparente acción de una fuerza física (conocida) sería posible porque en profundidad todos los eventos y todos los sujetos que perciben un evento no son más que la misma cosa. El uno es el otro: es el mismo. “We are like islands in the sea, separate on the surface but connected in the deep”, dijo à propos William James. Es como si todo lo que ocurriera en el universo en realidad ocurriera dentro de una sola mente, que por momentos y siempre en la superficie, padece una esquizofrenia omnipotente. Pero más allá de sugerir esta idea un tanto trillada de la unidad subyacente, del todo en cada parte, del holograma que se proyecta en el mundo, en fractales, invetiguemos la sincronicidad y deshebremos el misterio de la coincidencias.

Cables de un Universo Paralelo /¿Qué hay detrás de una coincidencia? 

Después de esta breve introducción al fascinante mundo de la sincronicidad, entremos en materia. Aquí lo interesante son las sincronicidades, las experiencias, lo que se vive y mistifica.  Estoy seguro de que todas las personas que están leyendo este texto sobre la sincronicidad —el cual pretende ser un espejo— han sentido el asombro medular de descubrir que una coincidencia en sus vidas tiene un significado oculto. Es decir, que más allá de lo inefable y extraño que puede ser que yo me haya encontrado en la calle a una persona que no había visto hace años justo después de haber soñado con ella la noche anterior, o de que por alguna razón decido abrir un libro y en esa página “azarosa” me encuentro con la palabra extacta que  antes ya flotaba en mi mente, o tal vez estoy considerando viajar y salgo a la calle y veo las placas de un coche que dicen LSD, estas co-ocurrencias nos están diciendo algo, el universo o nosotros mismos estamos queriendo comunicar algo, algo que va más allá de la trivialidad cotidiana en la cual generalmente nos movemos. Veamos algunos ejemplos.

En su ensayo Synchronicity (1952) Jung relata un evento sincrónico  que ha pasado a ser un referente:

Una joven paciente soñó, en un momento decisivo de su tratamiento, que le regalaban un escarabajo de oro. Mientras ella me contaba el sueño yo estaba sentado de espaldas a la ventana cerrada. De repente, oí detrás de mí un ruido como si algo golpeara suavemente la ventana. Me di media vuelta y vi fuera un insecto volador que chocaba contra la ventana. Abrí la ventana y capture a la criatura mientras volaba hacia el interior de la habitación . Era la analogía más próxima a un escarabajo de oro que pueda darse en nuestras latitudes, a saber, un escarabeido (crisomélido), la Cetonia aurata, la «cetonia común», que al parecer, en contra de sus costumbres habituales, se vio en la necesidad de entrar en una habitación oscura precisamente en ese momento. Tengo que decir que no me había ocurrido nada semejante ni antes ni después de aquello, y que el sueño de aquella paciente sigue siendo un caso único en mi experiencia.

Jung and the golden beetle from Elisa Navarro on Vimeo.

Jung interpretó que la aparición material de un escarabajo onírico tenía un contenido simbólico altamente significativo para el presente de su paciente. El escarabajo es un símbolo egipcio del renacimiento —algo que la psique dentro de un proceso de sanación o de alquimia necesita experimentar: morir para renacer en su sí mismo; los símbolos son el lenguaje de los sueños. Esta afirmación en la realidad “objetiva” de la imaginación subjetiva nos sugiere que la sincronicidad podría actuar como un vaso comunicante entre el mundo de la vigilia y el mundo de los sueños, erradicando, al menos parcialmente, la brecha supuestamente insalvable entre estos mundos. Según Braud y Anderson, la sincronicidad es  ”una coincidencia significativa entre un estado interno, usualmente de necesidad, y un evento externo inexplicable que corresponde a/o responde la necesidad”.

Siguiendo este tren de ideas podemos hablar de algo como un “dreamwake continuum“, similar a Alcheringa, el “Tiempo del Sueño” de los aborígenes australianos, en el que se disuelven las fronteras entre lo que soñamos y vivimos, es más, lo que hacemos soñando se filtra a la realidad y se convierte en lo que vivimos —posiblemente las ideas platónicas y los arquetipos que gobiernan el mundo en la psicología jungiana se proyecten a nuestra realidad desde estos espacios astrales de ensueño. El mismo Jung percibió esta analogía creativa en la sincronicidad: “La sincronicidad en sentido estricto solo es un caso especial de un orden general acausal que da lugar a actos de creación en el tiempo“. De manera más poética, Octavio Paz había dicho: “Hay que dormir con los ojos abiertos /hay que soñar con las manos/soñemos sueños activos de río/buscando su cauce/sueños de sol soñando sus mundos”.  Una disciplina etérea probablemente rendirá frutos: las imágenes que generamos en el fuero interno —con el fuego interno— se podrán volver vibrantes edificios para experimentar los deseos narrativos más profundos de nuestro espíritu.

Regresando a las experiencias puntuales de sincronicidad —y es inevitable tomar excursiones momentáneas para conectar diversos aspectos, cauces no lineales que confluyen simultáneamente tejiendo un mandala más complejo— recordemos que Jung escribió que el caso del escarabajo dorado fue el más sobresaliente ejemplo de sincronicidad que vivió. Tal vez esto sea cierto pero quizás haya una sincronicidad entrelazada a Jung aún más sorprendente. En el marco del 40° aniversario de la muerte de Carl Gustav Jung, la Dra. Irene Gad contó la siguiente anécdota sincromística:

La tarde en que Jung murió, una gran tormenta eléctrica estalló sobre su casa en Künsnach, como si la naturaleza misma se hubiera movilizado a reconocer el evento. Y casi justo en el momento en el que murió, un relámpago atronó su árbol favorito en el jardín. Algunos años después Laurens van der Post estaba haciendo una película sobre la vida de Jung. La última secuencia iba a a ser filmada en la casa de Jung.

Laurens van der Post continúa:

Cuando llegó el momento de hablar directamente a la cámara de la muerte de Jung y  empecé a describir cómo un rayo demolió su árbol favorito, otro rayo cayó en el jardín. El relámpago sonó tan fuerte que me produjo un sobresalto. Y hasta la fecha, el sobresalto, el relámpago y el impedimento de habla que me provocó pueden ser vistos en la película, así como el rayo aparece en la pantalla sobre el lago atormentado y los árboles agitados por el vendaval.

El relámpago, se sabe, es el símbolo de la divinidad suprema en diferentes culturas y  evoca una especie de muerte luminosa. El árbol evidentemente es el símbolo más común de la vida. Jung se habría servido un festín simbólico para analizar esta, su última sincronicidad. De cualquier forma parece una tributo merecido del universo —un broche de oro Ouroboros— que el padre de la sincronicidad haya dejado el mundo con una sincronicidad tan especial. Un sí celestial,  una caravana cósmica o un dios que le cierra el ojo. Y a la vez el rayo en el cielo como un eterno signo de interrogación, de un enigma que pese a tener un momento de desnuda claridad, sigue ahí.

SINCRONUMEROLOGÍA

Los númenes de la sincronicidad, esos geniecillos de las manecillas de la realidad, también habitan en los números. Uno de los casos más comunes en la actualidad es el fenómeno del 11:11. Cientos de miles de personas, acaso por la sugestión mental del New Age o por un código planetario en aras de activarse,  reportan tener momentos epifánicos constantemente detectando esta hora. “Sí, la sincronicidad. Estás codificando tu propia vibración y permitiendo que tu conciencia te recuerde que estás en esa vía,  cuando estás en esa frecuencia. Algunos individuos usan diferentes números en diferentes momentos”, dice Bashar. Lo interesante de esto es que el llamado reloj biológico interno parece derramarse, como el tiempo líquido de Dalí, hacia el mundo externo, el cual, entonces, se convierte en nuestro espejo —un espejo como el de Alicia.

La sincronicidad numérica más popular en las dimensiones que frecuentamos en Pijama Surf es la del número 23, la cual ha sido popularizada por Robert Anton Wilson, uno de nuestros escritores favoritos:

Escuché por primera vez sobre el enigma del 23 de William S. Burroughs, autor de  Naked LunchNova Express, etc. Según Burroughs, él había conocido a un tal Capitán Clark, cerca de 1960 en Marruecos, quien había presumido haber navegado 23 años sin accidentarse. Ese mismo día, el barco de Clark tuvo un accidente que mató a todos abordo.  Cuando Burroughs estaba pensando en este crudo ejemplo de la ironía de los dioses, esa tarde, un boletín en la radio anunció el choque de un avión en Florida. El piloto era otro capitán Clark y el vuelo era el 23.

El caso del número 23 en la mente de uno de los escritores más psicodélicos pero también uno de los menos crédulos nos conduce a un extraño túnel de realidad:

El 23 de julio de 1973 tuve la impresión de ser contactado por algún tipo de inteligencia avanzada del sistema estelar binario de Sirio. He tenido extrañas experiencias psíquicas como esa durante algunos años y siempre las registro cuidadosamente, pero me niego a tomarlas literalmente, hasta que o solo si obtengo evidencia de naturaleza objetiva que las sustenta.

Anton Wilson descubrió que el 23 está estrechamente asociado a Sirio. Los sacerdotes egipcios empezaban sus rituales dedicados a esta estrella (a su vez asociada a una divinidad) el 23 julio, fecha en la que empiezan los días de la canícula. Sirio está en la constelación del Canis Mayor. Anton Wilson encontró múltiples coincidencias relacionadas con Sirio, el número 23 y ciertos fenómenos que ocurrieron en su vida (algunas de las cuales pueden consultarse aquí). Quizás lo más sobresaliente fue el encuentro del libro The Sirius Mystery, en el que Robert KG Temple propone, investigando a la tribu africana de los Dogon y su aparente conocimiento del sistema estelar binario de Sirio sin contar con herramientas tecnológicas que lo hiceran posible, que un contacto entre una civilización proveniente de Sirio y la Tierra ocurrió cerca del años 4500 AC. Algunos años después Anton Wilson, autor del libro Illuminatus! Trilogy, desestimó su creencia temporal de haber recibido comunicación astral y la atribuyó a diversos factores más terrenales. Como parte de su espíritu agnóstico, sin embargo, tampoco la descartó del todo.

Añadiendo un poco a este telar de conexiones, se me ocurre que el número 23 en nuestra época está sobre todo relacionado con Michael Jordan, quien lo usó inmortalmente en el dorso de su jersey. Curiosamente Jordan y sus Chicago Bulls durante años salieron a la cancha en la oscuridad con la canción “Sirius” de Alan Parsons Project. Este track en el disco original está mezclado con el track “Eye in the Sky”, el cual remite al Ojo que Todo lo Ve, al Ojo de Horus, que actualmente se asocia con la mítica y un tanto cómica sociedad secreta de los Iluminati, la cual tuvo en Robert Anton Wilson a su máximo crítico.

UN EJEMPLO PERSONAL DE SINCRONICIDAD

Por mi parte quisiera compartir una sincronicidad reciente y abrir su escurridizo significado a la inteligencia colectiva.  Una de las motivaciones para escribir este artículo sobre la sincronicidad fue que la semana pasada me encontré con este texto de Erik Davis. El autor de Techgnosis cuenta cómo al final de un Rainbow Gathering en los 90, antes de ir a buscar su auto y regresar a “Babylon”,  aún colocado (por no sabemos qué sustancias) se detuvo ante un pequeño círculo donde un hombre de barbas con un vestido sacerdotal entonaba un himno a Ahura Mazda, Dios de la Luz precursor de Zoroastro. “Ahura”, según explica Davis, significa “Señor”,  y “Mazda”, según su raíz proto-indoeuropea, “sabio”; el hombre que cantaba comentó que los nombres de muchos dioses resuenan con el chakra del corazón: Anahata. El himno hizo a Davis sentir “la confianza luminiscente del amor abstracto”. Después de un rato siguió hacia afuera del lugar donde se había celebrado la fiesta Rainbow. En el estacionamiento las cosas parecían dejar su estado encantado para regresar a la realidad mundana. Ante de llegar a su vehículo, un poco perdido en estas divagaciones, un auto en reversa casi lo atropella. Alarmado por este estímulo repentino Davis inmediatamente reconoció encima de la placa la marca del auto: Mazda.

Leer esta anécdota sincromística me pareció interesante, pero seguramente no la estaría relatando aquí sino hubiera visto, poco después de terminar de leer el artículo, el like de una chica llamada Aura Mazda a un artículo de Pijamasurf que publiqué en Facebook  (una chica que, por cierto, parece ser un avatar).

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Ya con la consigna en mi mente de escribir sobre la sincronicidad, el siguiente día me aprestaba a visitar a un viejo amigo que hace regresiones utilizando un sincretismo entre el psicoanálisis jungiano y las tradiciones ocultas mesoamericanas. No recordaba cómo llegar a su casa y la zona en la que estaba me era poco familiar, por lo cual en el camino llamé  a otro amigo que conocía bien la dirección.  Sentí un escalofrío cuando me dijo, “la salida es después de la Mazda” .

No sé sinceramente si este episodio tenga algún significado profundo. Algunas personas señalan que las sincronicidades fundamentalmente son formas de darnos cuenta de que vamos por el camino indicado: nuestro propio camino, siguiendo nuestro propio guión, guiños del cosmos. Quizás esto es lo que me estaba comunicando. Aunque tal vez hay algo que debo descubrir sobre Ahura Mazda, la divinidad luminosa del primer sistema teológico dualista que se conoce. Posiblemente el motivo de la sincronicidad era simplemente que ocurriera para que la pudiera escribir en este artículo y generar una nueva cadena de enlaces y enigmas. Y tal vez de alguna manera me programé para experimentar esta sincronicidad, sabiendo que estaba por escribir sobre la sincronicidad —algo que de cualquier forma deja la interrogante de cómo mi mente fue capaz de materializar una serie de eventos aparentemente externos en los que se reflejara el código de Ahura Mazda. Y sí, estoy pensando en tal vez adquirir un auto, un Mazda que me lleve por esas frecuencias —o, en palabras de un colaborador de PijamaSurf: “Por la supercarretera de la poiesis holográfica en el ámbito de la hiper permeabilidad”.

Y EN EL ORIGEN FUE LA CONEXIÓN: HILOS DEL LOGOS SPERMATIKOS

La mente puede desmonronarse junto con el cuerpo que lo sostiene pero la relación subsiste, indeleble. Los brahmanes creyeron que creando un edificio de conexiones habían derrotado a la Muerte, como su antepasado Prajapati

Roberto Calasso, Ka.

Según relata la literatura védica, una de las primeras cosas que creó Prajapati (Brahma), en un mundo aún inmaterial y evanescente, fueron las equivalencias, las sampad (“aquello que cae conjuntamente”). Aquí el relato de la Creación de Prajapati que hace Roberto Calasso:

En torno suyo todo era nuevo y, al girar la mirada,  podía ver aún detrás de las manchas de la vegetación, detrás de las siluetas de las rocas, un número, una palabra, una equivalencia: un estado de la mente que se adhería, se mezclaba con otro estado. Como si cada estado fuese un número. Esta era la equivalencia primera […]  y entonces vio que la vasta dispersión de todo lo que vivía, y sobre todo moría, podía articularse en relaciones que no se deteriorasen. Lo que ve la mente cuando establece una relación lo ve para siempre.

Este solo párrafo es un fractal del universo. Es notable que Jung pensará que el misterio de la sincronicidad tenía una raíz numérica,  pitagórica en cierto sentido:  ”Siento que la raíz del enigma puede encontrarse en las propiedades de los números enteros”,  escribió en una carta el suizo. Por otro lado, a lo que asistimos aquí es algo similar a la codificación de la Matrix. Un código fuente que se percibe detrás de la naturaleza (de “las manchas de la vegetación),  números, palabras y correspondencias que preceden al mundo material,  de la misma forma que está página que observas tiene un código de números y palabras (y relaciones entre ellas) que se “materializa” como la imagen que ves en tu pantalla. Lo que Calasso describe, basándose en la literatura brahmánica, es el evento primordial de programación de la naturaleza.

El budismo Mahayana tiene un concepto análogo a la sincronicidad, el Pratītyasamutpāda, un término que hace referencia a que todos los fenómenos emergen conjuntamente en una red interdependiente de causa y efecto, si bien las causas generalmente son invisibles, ya que pueden ser manifestaciones kármicas, de vidas pasadas o incluso de seres distantes en el universo. En palabras de Borges, pueden provenir “de una antigua inocencia, de su propia raíz o de un dios disperso”.

Seguimos hipervinculando la madeja, ya que de esto se trata este ensayo y quizás el universo: de formar nuevas y más vibrantes conexiones. Y la imagen suprema de la madeja conectada es la Red de Indra, una metáfora utilizada hace 3000 años en los Puranas para describir la interconexión de todos los seres y todos los fenómenos del universo. Es junto con el Aleph, el Ave Simurg, la Mónada, el holograma, el fractal, el círculo sin circunferencia cuyo centro está en todas partes, una de las imágenes superlativas que ha conjurado el hombre para de alguna manera significar o evocar la unidad divina del universo. Así describe Alan Watts la Red (o collar de perlas) de Indra:

Imagina una telaraña multidimensional en la mañana temprano, cubierta con gotas de rocío. Y cada gota de rocío contiene el reflejo de todas las otras gotas de rocío y, en cada gota reflejada, el reflejo de todas las otras gotas de rocío en ese reflejo. Y así hasta el infinito. Esa es la concepción Budista del universo en una imagen.

¿Qué tiene que ver esto con la sincronicidad? Por un lado la sincronicidad postula la interconexión de eventos que ordinariamente no podrían estar conectados. Pero si el universo de algún manera misteriosa es un “caer conjuntamente” (del unus mundus) donde cada evento refleja todos los demás eventos, donde cada ser que percibe refleja a todos los demás seres que perciben y todas las percepciones que han tenido, entonces sería coherente pensar que lo que nos sucede puede estar siendo influido por una serie innumerable de factores —ya que estamos instrínsecamente correlacionados con la totalidad de la existencia.

La frase latina ”Congruo est occultus compages subter supter animadverto“, que puede traducirse como “La coincidencia es la arquitectura oculta de la realidad”, difundida en el show The Mentalist, parece describir lúcidamente este antiguo principio  de creación a través de la cohesión (la coincidencia es también la congruencia de nuestros actos).

El concepto de “glitches in the Matrix” o fallas en el sistema viene a la mente. Pero más que fallas tal vez sean transparencias (hendiduras en el velo de la diosa Maia). Quizás las sincronicidades sean los momentos en los que nos topamos con aquellas equivalencias originales, las correspondencias, un tanto desvaídas y caliginosas, que tejen este universo  —eminentemente mental— y que hacen que no se desintegre. “Como arriba es abajo”, reza el adagio hermético. Como adentro es afuera, podríamos decir hoy con la neurociencia. Son la cohesión de la ecuación. Equivalencias como vigas con las cuales se construye la realidad. Y las cuales nos llevan a coincidir, a unirnos y trascender la dualidad.

PASOS HACIA UNA CIENCIA DE LA SINCRONICIDAD (HACIENDO VISIBLE EL PEGAMENTO CÓSMICO)

Hasta aquí hemos visto que el universo en el que vivimos se nos suele presentar con una serie de coincidencias que desafían los límites ordinarios de la razón y de la realidad. Y que estas coincidencias parecen tener un contenido informativo importante para la persona que experimenta una sincronicidad. También hemos visto que es posible que estas sincronicidades sean relumbres del hilo con el que se tejió el mismo universo. Cifras de un origen colectivo, de una maraña inextricable, de una coeternidad que aún rezuma detrás de la persistente ilusión del tiempo. Ahora veamos, desde una perspectiva moderna, qué fuerzas pueden estar en juego para que se genere una sincronicidad y consideremos algunas alternativas para entender y asimilar este entrañable fenómeno.

Entrelazamiento Cuántico

Uno de los aspectos más extraños de la física cuántica es el entrelazamiento que se da entre partículas subatómicas. Dos fotones, por ejemplo, pueden compartir una misma existencia no obstante lo lejos que estén entre sí, como si estuvieran unidos por un cordón umbilical invisible o una onda que, en teoría, se puede propagar por todo el universo. Esto se refleja en que un intercambio de información entre dos partículas entrelazadas sucede de manera instantánea no obstante que estén a una distancia casi infinita (algo que se ha comprobado, dejando perplejos a físicos como Einstein, en numerosas ocasiones). Esta propiedad de la materia subatómica quizás pueda extrapolarse al mundo macroscópico: sería una explicación plausible de la telepatía y de las sincronicidades que comparten más de una persona o de las que se tienen con algún objeto distante.

Resonancia Mórfica

La teoría de la resonancia mórfica y de los campos morfogenéticos desarrollada por el biólogo Rupert Sheldrake sugiere que las especies biológicas comparten campos de información que no solo se transmiten genéticamente, sino que existen, como una memoria inmaterial, en la naturaleza. Podemos sintonizar estos campos de información como si fueran frecuencias de radio abiertas en el cuadrante del planeta. Sheldarke considera que lo que determina la fuerza con la que se transmite una señal es su nivel de repetición dentro de una especie. Esto es, aquello que ha sucedido una vez tiene mayor posibilidad de volver a suceder, pero esto abarca todo los fenómenos de la existencia humana: el que yo haya pensado en que la resonancia mórfica es una de las posibles explicaciones para la sincronicidad, ya que postula que nuestras mentes están almacenadas en una nube de computación interplanetaria, hace más posible que alguien piense esto, aunque jamás haya tenido contacto conmigo. Evidentemente existe una relación entre el concepto de inconsciente colectivo de Jung y los campos morfogenéticos de Sheldrake. Pero también las sincronicidades podrían ser resonancias mórficas, momentos en los que sintonizamos con mayor intensidad las mentes de otras personas o la mente global. De ser cierta la teoría de Sheldrake, permanentemente estaríamos viviendo sincronicidades y comunicación telepática, acaso sin notarlo conscientemente.

De manera resonante al campo mórfico de información de Sheldrake existe en la filosofía hindú el concepto de Akasha, una especie  de registro o biblioteca cósmica que almacena toda la información del universo.  Akasha, que significa éter, estaría, como el Internet, distribuido uniformemente por todo el espacio, de tal forma que en cada parte uno se puede conectar con el todo (con toda la Red).

Es posible que los eventos de sincronicidad estén determinados por un factor de resonancia. Quizás nuestra conexión con cierta información y ciertas personas ocurre cuando vibramos a la misma frecuencia. Según la Dra. Amy Lanksy, las personas que dicen tener habilidades psicoquinéticas describen su experiencia como una “sensación de resonancia con esos objetos” (los objetos que mueven).

Algo similar ocurre con la homeopatía, una controversial rama de la medicina que básicamente sostiene curar a través de sustancias que generan los mismos efectos que la enfermedad, es decir, que resuenan o vibran en la misma frecuencia de esa enfermedad. Curiosamente algunas de las medicinas usadas en la homeopatía no contienen casi nada de la sustancia original de la cual buscaban imitar sus efectos, solamente resuenan en la misma frecuencia. La sincronicidad podría ser una especie de “homeopatía semántica”, información resonante.

Esta resonancia de nuevo nos remite a la explicación inicial de Jung de la sincronicidad como algo que hace manifiesto la unidad subyacente. Al resonar con algo en cierta forma nos convertimos en ese algo, ya que habitamos en la misma frecuencia, una co-vibración del ser que es más profunda que nuestra personalidad temporal o nuestro ego.

Abro el libro Ka de Calasso y encuentro la siguiente frase: «”Uno se convierte en aquello que piensa, he aquí el eterno enigma”, según dicen los textos [védicos]. Quien conoce se transforma. No es pleno conocimiento aquel que no hace que uno se convierta en aquello en que piensa».

Si te pienso, ¿soy tú?

Si conocemos a alguien o algo, entonces tal vez somos ese alguien o ese algo y por lo tanto podemos experimentar lo que viven, aunque estemos aparentemente separados

Retrocausalidad

Científicos han descubierto que la información también puede fluir del futuro hacia el presente (se puede ver el caso del porno que viaja en el tiempo, del investigador de la Universidad de Cornell, Daryl Bem). Aunque esta afectación del presente por algo que sucede en el futuro, o retrocausalidad, solo ha sido observada a una escala de milésimas de segundo, quizás podría indicar que los eventos supuestamente sincrónicos que experimentamos son en realidad transmisiones del futuro. Por ejemplo, soñar con una persona que nunca habíamos visto y luego verla, podría explicarse si lo que sucede es que ver a esa persona en el futuro es lo que causó el sueño. Como le dijo la Reina Roja a Alicia: “es una pobre memoria la que solo funciona hacia atrás”.

La materia oscura

De la misma forma que la materia invisible [la materia oscura comprende la mayor parte del cosmos] domina la evolución física del universo, el componente invisible de la psique —el inconsciente— domina la evolución psicológica. Sin embargo, el componente consciente de la psique juega un papel crítico, ya que el inconsciente muchas veces reacciona a él. Aunque nuestro interés en la conciencia del ego visible nos ha consumido, la psicología profunda claramente  nos ha mostrado que el aspecto oscuro e invisible de la psique —el inconsciente3 despliega una profunda sabiduría dirigiendo nuestra evolución.  Victor Mansfield, _Synchronicity, Science, and Soul-Making_

LEY DE LA ATRACCIÓN/GRAVEDAD

La ley de la atracción es un concepto metafísico que postula que lo similar atrae a lo similar y que ciertos pensamientos generan una respuesta del mundo objetivo. La ciencia considera que esto no tiene ninguna validez. Sin embargo, la “atracción”, podría ser una manifestación en un plano psíquico de la ley de la gravedad, la fuerza física invisible que ejercen los cuerpos en el universo atrayendo hacia sí otros cuerpos según su masa y su cercanía. ¿Gravitamos también hacia ciertas situaciones y haca ciertas personas? Navegaciones co-incidentes en un universo de correspondencias, de espejos que se abren y se llaman.

El Plan, el Patrón, el Destino

Algunas personas cree que el existe un plan divino en el universo, que éste ha sido programado por alguna entidad extraterrestre o inteligencia cósmica. Por momento podemos desviarnos de un camino trazado, magnético como el Punto Omega de Teilhard de Chardin, el Objeto Transdimensional de Terence Mckenna que nos “llama desde el fin de la historia” y por supuesto el Apocalipsis y el Rapto de la Biblia. Nos llamamos a nosotros mismos desde allende las estrellas, alguien podría decir. Todo está escrito y en palabras de Bob Marley: “We got to fulfill the Book”. Evidentmente esta es una visión no científica, aunque algunas escuelas de pensamiento científico consideran que es posible que el universo sea determinístico, que esté ya inexorablemente predeterminado por las leyes de la física –leyes que podrían en algunos aspectos mantenerse desconocidas.  La sincronicidad podría ser el ritmo que seguimos cuando seguimos este plan divino o evolutivo. Una alineación con el flujo que tiene preparado el universo (la parte transpersonal del ser) para nosotros.

Apofenia

La apofenia consiste en ver patrones y conexiones en sucesos aleatorios y es una de las formas en las que la ciencia explica la sincronicidad. Una enfermiza y paranoica concatenación de datos y eventos que no tienen una relación causal más que en la mente de quien los conecta. Algo similar a la pareidolia, donde vemos en la naturealza proyecciones de nuestra mente: como el rostro de Jesus en el ano de un perro o un dragón en las estrellas. Nos hemos arrojado ya bastante hondo en el agujero del conejo para regresar ahora, pero vale la pena también considerar esta posibilidad. Y, claro, decir aquí que evidentemente estamos locos.

SINCRONICIDAD: CUANDO ADENTRO ESTÁ AFUERA

Para concluir este tour por el mundo mágico y misterioso de la sincronicidad, queremos sacar la mente del cuerpo y distribuirla por el mundo, hasta que los sueños se materialicen. Jung entendió que:

La física ha demostrado que en el ámbito de las magnitudes atómicas la realidad objetiva presupone un observador,  y que solo bajo esta condición es posible un esquema satisfactorio de explicación. Esto significa que un elemento subjetivo se adhiere a la perspectiva del mundo del físico, y también que necesariamente existe una conexión entre la psique y el continuum del espacio-tiempo objetivo.  Estos descubrimientos no solo ayudan a la física a zafarse de los amarres de su mundo materialista, confirman lo que yo había reconocido intuitivamente, que la materia y la conciencia, lejos de operar independientemente la una de la otra, de hecho, están interconectadas de manera esencial, funcionando como aspectos complementarios de la realidad unificada.

Terence Mckenna, quien en varios aspectos continuó el trabajo de Jung, señala por su parte:

Una forma de pensar en esto es suponer que el mundo despierto y el mundo del sueño se han empezado a fusionar de tal forma que en cierto sentido aquellos críticos del fenómeno OVNI que decían que los platillos voladores eran alucinaciones estaban en lo correcto, en tanto que las leyes que operan en los sueños, las leyes que operan en el hiperespacio, pueden en ocasiones operar en el espacio tridimensional cuando la barrera entre ambos modos se debilita.

En el sitio FusionAnomaly.net encontramos esta definición:

La sincronicidad es la percepción consciente en una línea de tiempo fisiólogica de la manifestación simultánea del universo multidimensional. Es reconocer que todas las cosas son UNA sola cosa vista desde diferentes perspectivas. Mientras aumenta  la vibración resonante básica del sistema, la sincronicidad se vuelve más fácil de percibir dentro de la realidad experiencial. La sincronicidad  es también un reflejo de lo que crees que tu realidad es.

Aeolus Kephas escribió en su ensayo Escritores del Cielo en Hades:

Existe un juramento mágico muy conocido que dice “Prometo lidiar con todo fenómeno como si fuera un trato particular entre Dios y mi alma”. Basado en la creencia metafísica de que el Universo es “un espejo mágico” que constantemente refleja las condiciones internas de nuestras almas, este juramento también resume los postulados de la psicología existencial, como fueron encapsulados en la frase de Carl Jung: “Cuando un proceso interno no puede ser integrado, usualmente se proyecta hacia el exterior”.

Y la famosa canción de The Police:

If you act, as you think

The missing link

Synchronicity

Esto nos acerca, ya para terminar, a un aspecto práctico de la sincronicidad, la cual puede convertirse en una filosofía de vida. En un camino existencial donde los señalamientos son las sincronicidades (lo que los antiguos llamaban “la voz de la naturaleza”).  No debemos de considerar que toda sincronicidad es algo positivo —lo mismo pueden haber sincronicidades negativas—, pero sí que siempre nos están comunicando algo, que son una interfaz entre el universo y nuestra psique —en un posible proceso de disolverse en el universo. Aprendemos que la sincronicidad es una forma elegante y lúdica a través de la cual nuestro inconsciente logra salir al mundo y decirnos algo que de otra manera no podríamos escuchar y que tiene una secreta importancia para lo más profundo de nuestro ser. Es nuestra labor decodificar ese mensaje. Y si lo hacemos podremos sincronizarnos con nuestra individualidad en su máxima expresión, aquella que se desdobla de la totalidad, del espíritu. Estaremos, entonces, moviéndonos dentro del Tao.

Twitter del autor @alepholo