Algunas formas de conectarte con la energía de los Ángeles

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Los ángeles son los mensajeros de Dios, enviados por Él para proteger nuestros caminos y guiarnos en esta dimensión, siempre me preguntan cómo hacer para conectar con su energía y solicitarles asistencias. Hay muchas formas, pero afirmar y llamarlos con la convicción de que vendrán y que ya están con nosotros es la más sencilla y llena mucho el corazón cuando aprendes a sentir esa energía cálida y sutil que te rodea en un inmenso amor incondicional, inténtalo! Solange

ÁNGELES DE LA CURACIÓN. La verdadera fuente de la curación, es el sol interior que se irradia a través de nuestro cuerpo con sus cualidades de amor y síntesis elevando nuestras vibraciones y las de todo el ambiente que nos circunda. La Verdadera curación es saber que somos uno con Dios.

“Soy un Canal para la energía de curación del Universo. Yo permito que la energía de curación de mi alma fluya a través de mi, alrededor y a través de mi aquí y ahora” .

ÁNGELES DE LA ALEGRÍA. Esta es una virtud que nos debemos colgar todos los días, ser alegres, mirar la vida con amor ya que la alegría es luminosa y nos ayuda a tener equilibrio en nuestras vidas.

Afirma: “Siento el resplandor de la alegría que penetra en todo mi ser. Siento la alegría de ser quien soy, aquí y ahora”.

ÁNGELES DEL AMOR. “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Cuando el poder de curación del amor fluye en nuestra vida trasforma viejos hábitos y creencias, al mismo tiempo que nos protege y vitaliza a todos los que nos rodean, todo es por causa del Amor.

Afirma: “Cuanto más aprendo a amarme, más puedo amar a los otros. El amor es mi razón de ser”.

ÁNGELES DEL PERDÓN. Una fuerte sensación de libertad surge cuando abrimos nuestro corazón al perdón. El primer perdón es hacia sí mismo, pues solamente cuando sabemos perdonarnos es que aprendemos a aceptar a cada persona como es. El mayor poder de curación está en el perdón, que con ayuda del alma, dirigimos hacia las personas que nos hayan ofendido, el perdón lleva a reconocer la gran ley de causa y efecto en el universo y abre nuestra mente a la misericordia divina.

Afirma: “Perdono a todos, me perdono a mí mismo y perdono el pasado. Soy libre”

ÁNGELES DE LA COMUNICACIÓN. Cuando encontramos a alguien y nos conectamos con su luz interior, permitimos que fluya la comunicación, sea con palabras, con gestos, con una sonrisa o a través del silencio, la comunicación que surge del alma irradia interacción y sin cronicidad en nuestras vidas.

Afirma: “Expreso Claramente en el mundo la voz de la sabiduría de mi corazón”

ÁNGELES DE LA BENDICIÓN. La bendición de ser consciente, de estar abierto, es nuestra mayor dádiva, es algo que jamás se restringe a una sola persona. Cuando somos bendecidos, todo en nuestro alrededor participa con nosotros de ese momento. Bendice y torna sagrado todo lo que tu eres en ese instante.

Afirma: “Soy un ser bendecido de muchas maneras, agradezco y bendigo todo lo que tengo, lo que Soy y a mis hermanos”.

Fuente: compartiendoluzconsol.wordpress.com

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Técnicas de Protección Psíquica: Trabar los dedos

@solitalo

La técnica de trabar los dedos es muy eficaz a la hora de lograr estos objetivos. Es un procedimiento muy fácil de aplicar y que puede prevenir un ataque vampírico sobre el aura o interrumpirlo inmediatamente si es que ya ha comenzado.

Paso 1. GESTO DE TRABAR LOS DEDOS. Tan pronto como sospeche que un ataque vampírico es inminente (o que ya está sucediendo), junte la punta de los dedos pulgar y medio de cada mano formando dos círculos. Junte las dos manos y traba un círculo con otro.

Paso 2. PROTECCION ENERGETICA. Mantenga los círculos trabados, cierre los ojos y visualice un escudo de energía poderosa que protege todas su aura y que repele cualquier invasión de fuerzas extrañas.

Paso 3. INFUNDIR ENERGIA. Visualice el centro más íntimo de su sistema energético, vea cómo late pleno de poder mientras infunde esa energía a todo su ser.

Paso 4. AFIRMACION. Permita que la energía llegue a su clímax y después afirme: Estoy rodeado de un escudo de poder protector. Estoy seguro y a salvo.

La técnica de trabar los dedos sólo requiere unos segundos y puede usarse prácticamente en cualquier sitio. Si bien originariamente fue diseñada para repeler en forma instantánea el ataque de un vampiro, esta técnica puede utilizarse para dar energía al sistema del aura y protegerlo contra cualquier invasión externa de fuerzas negativas. Puede utilizarse para inducir un estado tranquilo y relajado, o para lograr un sueño reparador.

Este procedimiento se puede adaptar para disminuir o eliminar la ansiedad producida por situaciones cotidianas tales como entrevistas de trabajo o presentaciones en público.

Fuente: compartiendoluzconsol.wordpress.com

¿Hay “magia negra” en tu vida?

@solitalo

Dark Magic:

¿Qué es un trabajo de magia negra?

Es una construcción energética que realiza una persona especializada como un brujo o mago, en la cual deposita la intención que desea aplicar sobre la víctima. Esa construcción energética es una entidad guardiana del trabajo que se aloja en el entorno de la persona o directamente se mete en el cuerpo con el fin de dañarla. A medida que pasa el tiempo la situación es peor porque va anidándose y quedando fija en el aura de la víctima.

Las malas influencias y las “brujerías”, provienen generalmente de personas dedicadas a hacer daños a sus semejantes, ya sean hechos directamente por ellos mismos o mandados hacer por terceros. Por intermedio de tácticas malignas y negativas, tales como trabajos de magia negra realizado con hechizos rituales, velaciones negativas, maleficios, vudú, entierros, maldiciones, proyecciones nefastas atreves de fotos , prendas, filtros dados a tomar, brebajes, encantamientos, oraciones, paquetes, tabacos, agujas, polvos, tierra de cementerio, sal, líquidos preparados , muñecos bautizados, plantas, ondas cerebrales y negatividad proyectada.

Muchas de los síntomas que empieza a sufrir la persona a la larga se vuelven crónicas. Situaciones muy notorias como accidentes frecuentes, ya sean de tránsito, en el trabajo o en el hogar que excedan lo normal. Accidentes raros, en muy extrañas y raras situaciones, sin explicación ni lógica alguna.

1 – Sentimientos negativos

Uno de los primeros síntomas de recibir un trabajo de magia negra es comenzar a sentir tristeza y depresiones inexplicables. La persona se siente bien, su vida va relativamente bien pero experimenta una desazón y amargura que son demasiado en relación a cómo vive. Pueden ser también fobias y ataques de pánico. La más característica es la tristeza, el desgano, el cansancio y la falta de motivos que es de tipo existencial y al mismo tiempo inexplicable, sin motivo. Es importante tener en cuenta que la debilidad emocional del embrujado es el portal por donde entrará el trabajo. Con el tiempo la persona llega a creer que no tiene buen humor y que siempre ha sido más o menos así, pero no es cierto, parte de la efectividad del trabajo es convencerlo de que es normal sentirse mal.

2 – Situaciones trancadas

Esto se conoce como “está salado y bloqueado”, se le han cortado los caminos. No le salen los proyectos, los negocios, todo le va mal. Todo se le corta misteriosamente, aún si la persona tiene buen ánimo y le pone ganas a la vida. Encontramos que muchas personas dicen “no creo en estas cosas, a mi no me llegan”, pero sus vidas son inconclusas y nunca están felices.

3 – Problemas económicos

Así como entra dinero así sale también, esta es una característica, el dinero se les va como agua. Es normal las pérdidas de dinero inexplicables, empieza a tener problemas para pagar sus deudas y comienza a generar nuevas deudas. El dinero no alcanza. Si el trabajo es para arruinarlo entonces también puede tener problemas en el trabajo al punto de ser expulsado del mismo o tener problemas con los compañeros.

4 – Cansancio extremo

Se siente más cansado de lo habitual. Aún cuando va a dormir una siesta corta es como si le desenchufaran de la vida, “cae como un plomo” pero no descansa y amanece más cansado. Le falta energía y siente peso en el cuerpo, especialmente en la espalda y en la cabeza.

5 – Incumplimientos

Se le van las ganas de ir a reuniones de amigos, también se le van las ganas de trabajar. El desgano comienza a aplicarse a todas sus actividades, ni ganas de divertirse tiene, se la pasan durmiendo o aislados.

6 – Repercusiones en la casa

Se descomponen los aparatos eléctricos uno tras otro. Arregla uno, se vuelve a descomponer el mismo u otro y así sucesivamente. Las mascotas se enferman y mueren, principalmente pájaros, perros y gatos. Salen extrañas humedades, la casa empieza a perder belleza, huele mal, queda con una energía oscura y pesada. Hay calor excesivo en los ambientes o un frío extraño que nunca se va. Hay movimientos de cosas, puertas que se abren solas, vidrios que estallan.

7 – Pesadillas

Tiene visiones negativas y pesadillas horribles. Personas que le persiguen, visiones de cementerio, muerte, colores grises, escenas violentas o excesivamente sexuales según sea el trabajo. Puede llegar a escuchar voces y sonidos raros, despertarse en la noche porque siente que le tocan, ver imágenes muy claras en las manchas de la pared o en la calle. Eso indica que su astral está bombardeado por entidades negativas. Ve algunas entidades características del tipo de trabajo que le han hecho o del ritual que se usó.

8 – Mal humor y agresividad

Experimenta sentimientos agresivos hacia las personas más cercanas. Tiene cierta energía de violencia a su alrededor. Puede entrar fácilmente en discusiones y peleas sino sabe manejar su mundo emocional.

9 –Problemas sexuales y de pareja

Típico si el trabajo se ha hecho para separar a la pareja o por resentimiento de algún amor. Se siente distanciamiento, pocas ganas de estar con la persona, problemas en las relaciones sexuales, frialdad, desinterés, peleas aún en el mismo acto sexual. Si la persona no tiene pareja se le dificulta encontrarla, de lo contrario encuentra personas que le traicionan o le causan daño, son parte del trabajo. Las mujeres pueden llegar a tener distorsiones en la menstruación, abortos espontáneos, anorgasmia y desinterés sexual. El hombre puede llegar a tener impotencia.
En caso contrario se activa una sexualidad desenfrenada y entonces las personas pueden llegar a tener conductas de riesgo, excesiva promiscuidad, descuido en las relaciones sexuales, contacto con personas negativas, enfermedades de transmisión sexual, etc.

10 – Síntomas físicos

Dolores de cabeza, embotamiento, dificultad de concentración, dolores de estómago, ardor de estómago, dolores lumbares, dolor en pies, piernas y huesos en general. Dolores y ardores en la zona genital, malestar general tipo fiebre que no es fiebre pero no se va. Pesadez generalizada, malestar de hígado aunque no ingiera ningún alimento. Ardor en los ojos, inflamación de los ojos, caída de los párpados. Adelgazamiento abrupto o aumento de peso rápido, en pocas semanas. Ansiedad desmedida, gran angustia. Problemas en la piel como granos, salpullidos, manchas extrañas, picazón aunque no tenga ni manchas ni ronchas, moretones, se pega con toda clase de objetos. Pérdida de color en el rostro, falta de luminosidad, mirada apagada, apariencia de más edad, pérdida de vitalidad.

Enfermedades raras y extrañas “síntomas y diagnóstico de enfermedades sin origen científico” por lo tanto no responde a tratamientos médicos convencionales, no aparece nada en los análisis clínicos, radiografías, ultrasonido, etc. Si a la personas le han mandado muertos para atormentarlo le cambia la mirada y llega a tener facciones bastante diferentes, le queda el rostro apagado y rígido.

También la persona empieza a ser descuidado en la forma vestir o cambia drásticamente su indumentaria y a veces hasta deja de bañarse. Algunos otros detalles a tener en cuenta son los olores que rodean a la víctima tanto en su energía como en su casa. Olores a podrido, agua del drenaje, a basura quemada, olor rancio, olor similar al amoníaco, chiles quemados, olores ácidos y a huevo podrido son indicio de entidades astrales nefastas que rodean a la persona.

La envidia

El peor trabajo de magia negra es la envidia cuya proyección continua es más complejo de rechazar, pues no se tumba como cualquier otro trabajo de magia negra. La envidia, es el veneno del alma, al cual está expuesto a cualquier persona y en todo momento.

La persona envidiada, está recibiendo fluidos cargados negativamente que se alojan en su aura, trayéndole consecuencias nefastas en todas sus actividades. La envidia puede ser proyectada a nivel consciente o inconscientemente, enviando pensamientos de fracaso a su víctima, con la mente se puede lograr todo, bueno o malo, depende como se canaliza el flujo de energía proyectada.

Dichas ondas energéticas mentales a ser negativas penetran y gravitan en el aura, complicándolo la vida de la persona hasta límites insospechables, todo depende de la cantidad y calidad de la energía proyectada, hasta proyección va directo y cumple su mensaje de maldad, enfermedad y destrucción.

Lamentablemente nuestra sociedad se basa en la envida porque está fundamentada en competir con otro al que hay que ganarle. Desde la escuela se aprende esto y se fomenta la mediocridad al no estimular en encontrar en cada uno su propio camino.

Espíritus

Los síntomas no siempre se deben a causas mágicas, los espíritus que no fueron a la luz buscan energía muchas veces robándosela a las personas y así se aferran a este plano material, los trabajos mágicos suelen acarrear esta misma sintomatología.

Descartando causas médicas, los síntomas más comunes de que algún espíritu o entidad espiritual está unido a nosotros por un lazo energético por lo general la parte trasera de algún chakra medio, se ubican las molestias por el cuello y/o la espalda.

Tras desalojar al espíritu, los síntomas suelen desaparecer entre unos minutos o cinco días, dependiendo de la persona y sus circunstancias personales, siempre es recomendable limpiar energéticamente a la persona (aura y chakras).

Algunos de los síntomas que normalmente se perciben cuando los fantasmas afectan los diferentes sistemas del cuerpo:

Los cinco órganos de los sentidos

* Falta de gusto en la boca.
* Sentir que se ha introducido algo en los ojos, irritación, etcétera.
* La sequedad de los labios, la boca y la garganta.
* Erupciones en la piel.
* Extraña sensación de ser tocado.

Dolor

* Sensación de pinchazo.
* Dolores de cabeza y migrañas.
* Dolor de espalda severo, dolor de cuerpo y la incapacidad para moverse.
* Experiencia de estrangulamiento.

Los síntomas relacionados con los nueve orificios del cuerpo

La persona puede experimentar como si el gas va a salir de cualquiera de estas aberturas (ojos, orejas, boca, etc) o se puede experimentar excesivamente tos, bostezos, eructos, estornudos, etc por las aperturas en cuestión.

Accidentes

* Electrocución
* Accidentes domésticos.
* Accidentes automovilísticos, en transporte público ó fallas mecánicas el cual es una constante ya sea en un determinado horario o lugar.

Animales y plantas

La naturaleza nos protege de cualquier influencia psíquica que nos sea arrojada. Muchas veces sucede, en cuanto comienza el ataque, nosotros no percibimos sus efectos inmediatamente pues la energía negativa es absorbida primero por las plantas, comienzan a perder fuerza y se marchitan rápidamente. De manera que, en pocas semanas, un jardín hermoso puede quedar reducido a un matorral.

También los animalitos perciben la negatividad. Sus síntomas son:

– Se despiertan o lloran, se quejan de noche siempre a la misma hora. En muchos casos hacen esfuerzos desesperados por despertar a sus amos.
– No comen o tienen ataques de hambre voraz en momentos inesperados.
– Se quedan mirando fijamente un punto de la habitación en donde nadie más puede distinguir nada.
– Tienen actitudes hostiles hacia la persona afectada o hacia algún allegado al que solían festejar.
– Se enferman de la nada.

Energía positiva

Una energía positiva vibra a muy alta frecuencia, posee la capacidad de cambiar una energía discordante que vibra en una frecuencia más baja, esta se transmuta para convertirla en positiva. Reconocer los diferentes estados en que se manifiesta la energía no deberíamos hacer mucho esfuerzo ya que nuestra intuición nos puede guiar.

Limpiar el aura ayuda a desprenderse de la energía negativa que acumulamos día a día. Mientras el cuerpo físico, mental y espiritual estén bien equilibrados, nos sentiremos más tranquilos y felices.

La energía positiva elimina cualquier “nudo” o áreas bloqueadas que obstruyen los chakras. Estos son las vías de energía vital de cada ser humano, y cada uno tiene cualidades y características particulares que corresponden a una parte del cuerpo físico.

El primero es el Chakra Raíz y es la base, el que nos arraiga a la parte física de la vida, por lo cual corresponde a la estructura ósea.

El segundo es el Chakra Sacro, está conectado a los intestinos y los riñones. En el aspecto espiritual, corresponde a la receptividad y a la capacidad o incapacidad de eliminar las emociones negativas.

El tercero es el Chakra Solar tiene su contraparte en el metabolismo. Está ligado a lo que ‘digerimos’ o ‘no podemos digerir’ en el plano emocional o afectivo.

El cuarto es el Chakra Cardíaco, representa el amor en todas sus manifestaciones. Es también el chakra de la caridad, la compasión y la ternura por todas las criaturas de la Tierra. Este chakra es muy importante, ya que la mayor parte de las enfermedades en el mundo occidental están relacionadas con el corazón (hipertensión, problemas cardíacos), lo cual revela problemas de índole afectiva y emocional.

El quinto es el Chakra Laríngeo, el puente que nos conecta con los dioses. Es, además, el chakra de la comunicación y de la expresión de los sentimientos.

El sexto es el Chakra Frontal, situado en el entrecejo (en medio de los dos ojos). Quizás por esto se le conoce también como ‘el ojo de Dios’. Está vinculado al equilibrio entre el cuerpo y el espíritu, lo visible y lo invisible, el pasado y el futuro.

El séptimo es el Chakra de la Corona, está en comunicación constante con la energía universal de la vida. Es la base de nuestra filosofía y su equivalente en el plano físico es el cerebro.

La física moderna ha comprobado que, más allá del nivel de las partículas de materia densa, existe energía por todas partes: en el aire que respiramos, en el agua, en la luz del sol, en los objetos aparentemente inanimados, en los animales y plantas, etcétera.

TODO LO QUE EXISTE POSEE UNA DETERMINADA FRECUENCIA DE ENERGÍA y TODO VIBRA A DETERMINADA VELOCIDAD.

Por eso decimos que, LA ENERGÍA VITAL ES LA BASE DE TODA CORRIENTE DE VIDA como si se tratara de un “alimento cósmico” responsable de mantener los ciclos de nacimiento, transformación y muerte de todo lo que existe. Podemos hacer contacto con esta Energía por medio de la oración, meditación, visualización, respiración consciente, yoga, etc.

Las armonizaciones energéticas permiten:

*Alinear los centros de energía corporales (chakras), iluminando las células con energía de alta vibración a través del uso de los símbolos específicos del sistema.
*Sintonizar los cuerpos inferiores (físico, emocional y mental) con la Fuerza purificadora de la Energía Vital.

“Las energías positivas aclaran nuestros pensamientos, calma nuestras emociones, disminuye las tensiones, aligera al cuerpo, colma de tranquilidad nuestro corazón, da vitalidad y elimina todos los estados emocionales negativos que son la causa de muchos problemas de salud”.

Vibra alto, mantén tus objetivos claros, se optimista y decreta en positivo, vigila tus pensamientos, tus palabras, tus actos. La frecuencia de la Luz es la mejor y mayor protección ante cualquier ataque energético que pueda estarte afectando en un determinado momento. Si sientes que no puedes solo, busca ayuda, medita, purifica tu cuero y tu mente con mantras, etc. Ayúdate y permanece alerta porque nadie está exento de ataques bien sean voluntarios o involuntarios, pero sí está en nuestras manos bloquearlos o eliminarlos. La fe es la más grande protección. Dios los bendiga. Solange.

Spider's Soul - Cris Ortega Official Website:

Con información de wisteriatarot.com , bibliografía y fuentes de internet

Fuente: compartiendoluzconsol.wordpress.com

El Yoga de los Sueños en el Budismo Tibetano

En el budismo tibetano, los sueños están clasificados en lo que se denomina, El Yoga de los Sueños.

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En este credo los sueños son considerados otra realidad tan válida como la vigilia y a través de enseñanzas y prácticas el adepto tendrá que ir siguiendo enseñanzas teóricas y ejercicios para aprender a reconocer y dominar esta otra realidad.

En el estado de vigilia como en los sueños, habrá que seguir un largo camino de aprendizaje para liberarse del sufrimiento o “samsara”. El sufrimiento puede ser en la vida despierta o en los sueños.

El yoga de los sueños cree que se puede vivir en ilusión como en una etapa de sueño e ilusión constantemente o bien se puede despertar, a la realidad.

Para los budistas, sus lamas, y millones de seguidores en todo el mundo, ha sido y es un privilegio practicar el yoga de los sueños. El budismo tibetano considera el yoga de los sueños una vía maravillosa para conocerse a sí mismo y por ende a los demás.

El yoga de los sueños enseña a través de sus prácticas a mantenerse despierto durante el tiempo que se está soñando, y hacer en el sueño, lo que nos gustaría hacer en la vigilia, y esto lleva vivir y amar la vida más intensamente.

Por otra parte, como el budismo, cree en la reencarnación, postula que además de manejar los sueños con voluntad o con la conciencia, la persona se está preparando para la liberación, cuando llegue al “bardo, estadio intermedio entre la muerte del cuerpo físico y la próxima reencarnación.
Para los budistas, la mayoría de las personas, vivimos en “samsara” o sufrimientos de toda índole. A veces pensamos que algo nos hace falta para ser felices, tal vez una casa nueva, otra pareja, tener más dinero, ser más alto, más bajo, vivir, en otro país, ciudad, barrio y un amplio etcétera de anhelos incumplidos.

Sin embargo, como todo esto es considerado un producto de nuestra mente se puede modificar.

Según el budismo tibetano estamos inmersos y guiados por el “karma”, esto significa la ley de causa y efecto.

O bien, nuestras acciones, nuestro comportamiento en alguna etapa de nuestra vida tendrá una consecuencia, el hoy, aquí y ahora en nuestra vida.

El karma podrá ser negativo o positivo. Por ejemplo, si alguien nos ha herido, en vez de pensar en vengarnos de esa persona, sentimos compasión, transformamos el karma negativo en positivo.
El budismo tibetano, tiene clasificados tres tipos de sueños; sueños ordinarios, sueños de claridad y sueños de luz clara. En los dos primeros, la persona podrá estar lúcida. El significado de un sueño cuando es de”samsara”, va a depender de su interpretación.

En los sueños de claridad, hay más conciencia de lo que se está soñando y todos los detalles son recordados con más nitidez. Los sueños de claridad son considerados más auténticos que los sueños “samsaricos”, serían el equivalente a los sueños simbólicos en psicología.

Así mismo en los sueños de luz clara no existe una definición del contenido del sueño mismo, ni tampoco un yo o “ego” en contrapunto con el contenido. Sin embargo al estar soñando en este estado de luz clara, no existen conflictos ni problemas.

El yoga de los sueños en el budismo tibetano sugiere entre innumerables enseñanzas, sugiere la práctica diaria de la meditación. Con la meditación se calma la mente y se llega a obtener un estado de quietud y bienestar físico.

Es importante mencionar, que aún en la actualidad, los médicos tibetanos utilizan los sueños, como un método de diagnóstico para enfermedades.

En resumen el yoga de los sueños es un enfoque diferente tan válida como las otras para definir, practicar y vivir mejor con nuestros procesos oníricos.

Fuente: ceoniric.cl

Samsara: La Rueda de la Vida

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El Samsara es este mundo lleno de dolor y tristeza tal como lo conocemos. Todos los seres de este mundo están sujetos a la ley del karma. Karma significa acto volitivo, es decir, algo que uno hace, dice o piensa y que de hecho está bajo su control. Todos los actos de este tipo tienen consecuencias morales llamadas vipaka, que significa fruto. En el Budismo tradicional, estas consecuencias pueden ocurrir en esta vida o en una vida futura.

La mayoría de los Budistas creen en el renacimiento. Para muchos, el renacimiento no es diferente de la creencia de los Hinduistas, por ejemplo, en la reencarnación o en la transmigración de las almas (pasar del viejo cuerpo que muere a uno que acaba de nacer o de ser concebido). Con un poco más de precisión, sin embargo, el renacimiento no es más que la transmisión del propio karma. Buda lo comparaba con la llama que pasa de una vela a otra. Así pues, la idea de un alma inmortal, de una personalidad continua, no es de ningún modo una parte del concepto del renacimiento.

El renacimiento y otros conceptos similares no forman parte de la mayoría de las culturas occidentales, así que muchos budistas occidentales y algunos budistas de oriente, toman el renacimiento como una metáfora, más que literalmente. El Budismo nunca ha sido una religión anclada en lo literal, así que esto no es ningún tabú. De hecho, Buda evita a menudo discutir la realidad de una u otra idea metafísica como irrelevante para la práctica del Dharma.

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La imagen que acompaña esta nota es la Rueda de la Vida tibetana, que representa el Samsara. En el centro, hay un gallo cazando a un cerdo que caza a su vez a una serpiente que trata de cazar al gallo, es decir, el deseo, el odio y la ignorancia. Alrededor de ellos hay personas ascendiendo el semicírculo blanco de la vida, junto a otras que descienden el semicírculo negro de la muerte. La mayor parte de la Rueda está dedicada a la representación de seis reinos: el reino de los dioses, el reino de los titanes, el reino de los humanos, el reino de los animales, el reino de las almas en pena y el reino de los demonios, cada reino presidido por su propio boddhisattva. La parte más exterior del círculo la componen los doce pasos del origen dependiente. La Rueda al completo está sujetada por Yama, el Señor de la Muerte.

Dr. C. George Boeree
Shippensburg University

Fuente: compartiendoluzconsol.wordpress.com

Budismo: Vivir y Morir con Dignidad por el maestro Chan Sheng Yen

@solitalo

"To have much learning, to be skillful in handicraft, well-trained in discipline, and to be of good speech -- this is the greatest blessing." ~ The Buddha <3 lis

La siguiente charla del maestro Sheng Yen fue traducida oralmente por Ming Yee Wang, transcrita por Eugenie Phan, y editada para su publicación por Ernest Heau.

¿Cómo podemos vivir y morir con dignidad? Esta pregunta puede ser hecha desde las perspectivas de la filosofía, la religión, la ciencia, la psicología y la medicina. No soy un experto en esas disciplinas pero me gustaría hacer algunas observaciones sobre vivir y morir con dignidad basadas en mi entendimiento del Dharma budista.

Transformando Nuestra Percepción de la Vida y la Muerte

Normalmente, las personas no pueden controlar las situaciones de la vida o hacer que las cosas sucedan de acuerdo a sus deseos. Muy a menudo, las personas piensan que no tienen a nadie en quien confiar, ningún lugar para encontrar seguridad, ningún sitio a donde recurrir en la vida. Estos son los sentimientos y situaciones en los que la mayoría de los seres sensibles se encuentran. Sin embargo, es posible cambiar esta percepción a otra que contenga un sentido de belleza y amor y afirmar que la vida tiene significado. En este proceso, uno puede también crecer y madurar. Esta es la actitud típica y apropiada hacia la vida desde el punto de vista budista.

Habiendo dicho esto, yo debería señalar que muchos budistas piensan que la vida es básicamente sufrimiento (una carga a soportar, especialmente en relación con el cuerpo). Lo que no entienden es que el logro de la iluminación, es decir, vivir una vida basada en la sabiduría, sólo es posible si uno tiene una forma humana. Sin un cuerpo con el cual practicar, sería imposible alcanzar la liberación y la budeidad. Hay un dicho budista que reza que una forma humana es muy difícil de obtener, pero al tenerla, es una gran oportunidad para escuchar el Dharma. Por lo tanto, alcanzar la sabiduría comienza con tener una forma humana. En este sentido, los budistas que mantienen una actitud negativa hacia la vida, malinterpretan el Dharma. Con un entendimiento adecuado del Dharma, uno tratará la vida como algo muy, muy valioso.

Desde otra perspectiva, algunos budistas podrían pensar que la mejor manera de alcanzar la budeidad es renaciendo en la Tierra Pura, el Paraíso Occidental del Buda Amitabha. Pero aunque la Tierra Pura sea un reino espiritual de felicidad, uno no podría alcanzar la budeidad si permaneciera allí. Para alcanzar la budeidad, uno debe adquirir una forma humana para poder generar los votos para practicar el camino del bodhisattva. Por esta razón, todo el proceso desde llegar a ser un ser sensible común y corriente hasta seguir el camino del bodhisasttva y finalmente alcanzar la budeidad, se lleva a cabo en el reino humano.

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La Vida y la Muerte No Están Separadas

Si pudiéramos ver que vivir y morir son procesos íntimamente relacionados, podremos aceptar que los dos son inseparables (si nacemos, moriremos: el uno está íntimamente conectado con el otro). En este sentido, el nacer podría no ser considerado como algo tan alegre, pero tampoco tiene por qué ser algo peligroso. Asimismo, la muerte no necesita tampoco ser considerada como algo triste o alegre. Todo depende de nuestra actitud. Si no aprecias la belleza de la vida, entonces vivir podría considerarse como algo lamentable. Algunas personas encuentran la vida alegre, pero si no hay dignidad, ¿qué hay en ella para ser feliz? Si no conoces el verdadero significado de la muerte, entonces será triste y depresiva cuando llegue. Pero una vez que comprendas que vivir y morir son partes innatas del mismo proceso, serás capaz de encontrar dignidad en la vida así como en la muerte.

¿Cómo podemos encontrar dignidad en nuestra vida?

Una manera de contestar a esta pregunta es mirando la vida desde estas tres perspectivas: el significado de la vida, el valor de la vida y el objetivo de la vida. Si puedes experimentar esto, encontrarás dignidad en tu vida. Cuando hablo del significado de la vida, me refiero a la razón por la cual continuamos viviendo. Desde el punto de vista budista, el significado de obtener una vida es tener la oportunidad de pagar nuestras deudas kármicas de nuestras vidas pasadas. El karma dice que las cosas que hacemos son causas que crearán consecuencias. Con esta vida podemos recibir y aceptar el apropiado castigo kármico de nuestras acciones en vidas anteriores. En cualquier vida presente o futura, debemos aceptar una determinada cantidad de castigo del karma pasado. También podemos usar esta vida para cumplir con los votos de práctica que hemos hecho en las vidas pasadas. En una vida previa, si hicimos ciertas promesas y votos, esto también forma parte de nuestro karma. Entonces, en esta vida tenemos una obligación, así como una oportunidad, para cumplir con aquellas promesas previas. De este modo y desde la perspectiva budista, el significado de la vida es recibir el castigo kármico y también cumplir con nuestros votos anteriores.

El valor de tu vida no está determinado por alguien que la examine y emita un juicio sobre ella; sino que se basa sólo en tus intenciones y acciones para con el cumpliendo de tus responsabilidades, y el ofrecerte a ti mismo a los seres sensibles. Es el esfuerzo, dentro de tus límites de tiempo y energía, para ser de utilidad para los demás. Aunque sepan o comprendan tu dedicación o no, el valor de tu vida está simplemente en este esfuerzo por ofrecerte. En la sociedad desempeñamos papeles (para ser una madre aceptas las responsabilidades de la maternidad. Lo mismo para cualquier otro papel que desempeñes). La responsabilidad significa hacer lo mejor que puedas en ese papel sin esperar recompensa alguna. Podemos también ofrecernos para el beneficio del medio ambiente natural. Todas estas actividades pertenecen al reino de beneficiarse a uno mismo y a los demás, en otras palabras, practicar el camino del bodhisattva.

Tener metas significa establecer una dirección a largo plazo para tu vida, incluyendo compartirla con los seres sensibles. Eso significa continuar haciendo votos y cumpliéndolos. Si establecemos estas metas, no sólo para esta vida sino también para las vidas futuras, ya sea nuestra vida larga o corta, viviremos con dignidad.

Como sucede con la valoración, la dignidad que te ha sido conferida por los demás no es necesariamente confiable o genuina. La única dignidad confiable es la que te otorgas a ti mismo por la forma en que conduces tu vida.

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La Vida y la Muerte Son Dos Caras de la Misma Moneda

Es de utilidad el entender la vida y la muerte como dos caras de la misma moneda, como aspectos de un proceso ilimitado en el espacio y en el tiempo. Viéndolo de esta manera, no hay razón para estar tan apegado a la vida o temerle tanto a la muerte. La vida y la muerte son, por un lado, nuestro derecho, y por el otro, nuestra responsabilidad. Mientras estemos vivos, aceptemos la vida y hagamos buen uso de ella; cuando nos llegue la muerte, aceptémosla y démosle la bienvenida. Les he dicho a las personas en su lecho de muerte: “No te limites solo esperar la muerte ni tengas miedo de ella. Mientras tengas un minuto más, un segundo más, usa ese tiempo para practicar”. No deberíamos ser reacios a la vida ni desear la muerte, pero cuando sea la hora de partir, apegarse a la vida no funcionará. Por supuesto, ¡esto es muy difícil de hacer!

Desde muy temprana edad, los niños deberían aprender que así como hay vida hay muerte. Enseñarles a estar conscientes de la muerte es mejor que protegerlos de ella, no asustarlos, sino ayudarles a comprender que para todas las cosas vivas, la muerte finalmente llegará. Sabiendo que la vida y la muerte son partes del mismo proceso, nos ofrece un punto de vista más sano de la vida. Estar mentalmente preparado para la eventual llegada de la muerte es beneficioso para el crecimiento de la sabiduría. Antes de convertirse en un buda iluminado, Siddhartha Gautama fue testigo de primera mano del proceso de la vida: el nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte. Ese conocimiento le inspiró a dedicar su vida a encontrar un camino para ayudar a la gente a aliviar su sufrimiento y alcanzar la liberación. De este modo, el camino budista comenzó con el Buda Shakyamuni enfrentándose a las realidades del nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte. Su vida muestra que si apreciamos la vida como una oportunidad para crecer en sabiduría y ofrecernos a los demás, no hay necesidad de temerle a la muerte.

El Origen y el Destino de la Vida

Las religiones y las filosofías tienen puntos de vistas sobre de dónde proviene la vida y a dónde vamos después de la muerte. Algunas personas incluso intentan emplear poderes sobrenaturales para ver las vidas pasadas y futuras. Mientras el querer ver el pasado y el futuro son típicos esfuerzos humanos, los resultados no son tan confiables. Confucio dijo que la vida y la muerte dependen del destino, pero él no estaba tan claro acerca de lo que era el destino. A pesar de que no era un budista, el maestro Laozi dijo que tan pronto como uno nace, las causas de su muerte ya están en movimiento. Él también dijo: “Apenas nacido y entrando en la muerte”. Como filosofía es bastante buena. La idea de que la vida fue creada por Dios y que morimos porque Dios quiere que regresemos a Él es también buena, porque uno puede pensar que alguien está cuidando del proceso. Una de las diferencias radica en que la mayoría de las religiones no creen en las vidas pasadas y futuras. Como budista, sin embargo, pienso que el origen de mi vida se extiende sin límite hasta todas mis vidas previas, y mis vidas futuras continuarán hasta que alcance la budeidad. Ese es el punto de vista budista en relación con el origen y destino de la vida.

Los budistas creen que la vida proviene de un pasado sin comienzo. De esta manera, si sólo miráramos a esta vida, el momento de nuestro nacimiento no es el comienzo del proceso y el momento de nuestra muerte no es el fin del proceso (nuestra vida actual no es más que un segmento de un proceso ilimitado de vida). Usemos la analogía de un turista: Hoy él está en Nueva York; mañana no está en Nueva York porque se ha ido a Washington DC. Al día siguiente desaparece de Washington porque se ha ido a Chicago. De este modo, en cualquier ciudad específica (una vida en nuestra analogía), esta persona aparece por un periódo de tiempo y luego continúa su recorrido. Pero si miras su itinerario completo, todo es un viaje. De esta manera, lo que podría percibirse como el fin de este período de vida significa realmente el comienzo eventual de un diferente período de vida (para mí, para ti, para todo el mundo). Por lo tanto, cuando ves a la vida como parte de un proceso ilimitado y continuo, no hay necesidad de sentirse tan decepcionado en esta vida.

Surgimiento condicionado

El fenómeno de la vida y la muerte puede describirse de una manera más general como el surgimiento y la desaparición de las causas y condiciones. El término budista para este proceso es “surgimiento condicionado”. Este se refiere al hecho de que todo fenómeno está compuesto de efectos debido a la miríada de causas y condiciones cambiantes que actúan conjuntamente. El resultado de las causas y condiciones que surgen y desaparecen son todos los fenómenos que experimentamos, incluyendo nuestras propias vidas. Desde la perspectiva del surgimiento condicionado, podemos hablar de tres tipos de nacimiento y muerte:

El primer tipo de nacimiento y muerte es el surgimiento y la desaparición del momento. En otras palabras, en cada instante del tiempo, hay cambios en nuestros procesos mentales y cambios en nuestros procesos corporales. Normalmente no nos damos cuenta de tales cambios diminutos en nosotros, y por lo tanto no los consideramos como “nacimientos” y “muertes”. En este tipo de surgimiento y desaparición, es sólo el cuerpo físico el que parece constante de un instante al otro. Pero las cédulas del cuerpo también están sufriendo constantemente estos procesos de surgimiento y desaparición (nuestras cédulas nacen y mueren continuamente). De este modo, en la mente así como en el cuerpo, en cada instante hay ocasiones continuas de nacimientos (surgimiento) y muertes (desaparición).

El segundo tipo de nacimiento y muerte es más fácilmente identificable: el nacimiento y la muerte de una vida. En otras palabras, la vida humana surge en el momento de la concepción y perece cuando morimos. No hace falta decir que todas las criaturas vivas experimentan la misma aparición y desaparición de sus vidas, pero ahora mismo estamos hablando en el contexto humano.

El tercer tipo de nacimiento y muerte consiste en nuestras vidas en los tres tiempos de nuestro pasado, presente y futuro. Nuestras vidas previas son incontables; nuestras vidas futuras también serán incontables hasta que alcancemos la budeidad. Cuando miramos nuestra vida de esta manera, no sólo se compone del momento en que nacimos hasta el momento en que morimos, sino que se extiende a los tres tiempos. Esto nos da algo de esperanza y consuelo porque, una vez habiendo obtenido la vida, continuaremos viviendo porque tenemos vidas futuras por venir. De este modo, si uno es infeliz y tiene intenciones de suicidio pensando que la próxima vida será mejor, ¿es esto algo bueno? No, porque cuando uno comete suicidio, está siendo irresponsable para con sus vidas pasadas, sin hacer justicia a su vida presente, y creando perturbaciones kármicas para su vida futura.

Una sola vida puede compararse con la aparición cotidiana del sol, y después con su desaparición en el horizonte por la noche. Después que se pone el sol no puedes verlo, pero todavía está allí y saldrá otra vez por la mañana. No se crea de nuevo cada mañana. Una vida es así. Cuando termina, eventualmente da origen a otra vida, como el sol saliendo nuevamente. Pero esta observación sólo se aplica a la manifestación física de una vida individual, por el hecho de que existe esta pura naturaleza Búdica en cada uno de nosotros que está siempre presente a lo largo de los tres tiempos. Como el sol, el cuerpo físico podría pasar por el proceso de aparición y desaparición, pero eso no tiene nada que ver con nuestra pura naturaleza Búdica, la que está allí incluso cuando no la percibimos.

De esta manera, como seres sensibles experimentamos aparición y desaparición dentro de los tres tiempos del pasado, presente y futuro. Cada vida puede considerarse como un segmento seguido por otro segmento dentro del proceso interminable de aparición y desaparición. Si uno permanece en este nivel, a largo plazo no se beneficiará de tener todas estas vidas preciosas. Para elevar y sublimar la calidad y el significado de la vida en los tres tiempos, tenemos que ir más allá del nacimiento y la muerte segmentado y alcanzar el nacimiento y muerte transformador, es decir, sabiduría. Eso significa practicar el Budadharma.

El nacimiento y muerte transformador se refiere a la maduración del mérito y la virtud en un practicante cuya compasión y sabiduría continúan creciendo vida tras vida. Tal persona puede ser llamada sabio, es decir, un bodhisattva o arhat. Este proceso de transformación continúa a través de los tres tiempos. En este nivel, un sabio aún puede tener un cuerpo físico o podría haber transcendido el cuerpo físico y estar básicamente empleando pura energía espiritual para cultivar el camino. La budeidad es el objetivo final de este proceso de transformación. Es el nivel en el que uno ha transcendido el samsara (el ciclo de nacimiento y muerte) y ha alcanzado el gran nirvana. Tal Buda aún puede aparecer en el tiempo y en el espacio para ayudar a los seres sensibles, como lo hizo el Buda Shakyamuni. Mientras un Buda puede manifestarse en la forma humana y de este modo experimentar la aparición y desaparición, para este Buda no hay apego al nacimiento y muerte ni a ninguna de las aflicciones relacionadas con el nacimiento y la muerte.

¿Hasta que nos convirtamos en sabios o budas, cómo podemos encontrar dignidad en la vida y en la muerte? En primer lugar, deberíamos aceptar completamente esta rara y preciosa vida que ahora tenemos. Entonces, cuando la muerte sea inminente, deberíamos aceptarla, si no con alegría, al menos con ecuanimidad. Así como deberías agradecer la realidad de la vida, también deberías agradecer la realidad de la muerte. No podemos controlar cuando naceremos y la mayoría de las veces no podemos controlar cuando moriremos. Desde la perspectiva de la conciencia budista, la mayoría de las personas viven sin claridad, y cuando la muerte está cercana, sus mentes se nublan aún más. Para estas personas, la vida es confusa e ilusoria. Hay un dicho chino que reza que vivimos y morimos como si estuviéramos en un sueño. En un nivel más elevado están aquellos que aceptan la vida, hacen lo mejor posible con ella y, cuando les llega la muerte, la acogen con coraje y sin apego. En el nivel más elevado está el practicante iluminado que “no puede encontrar ni la vida ni la muerte”, significando que para tal persona no existe tal cosa como vida o muerte.

Hasta que morimos, no podemos saber a cuál de estas categorías pertenecemos, pero mientras que estamos vivos, deberíamos intentar elevar la calidad de nuestra vida y aclarar nuestras mentes. También deberíamos estar agradecidos de que cuando la muerte nos llegue, estaremos liberados de las responsabilidades apegadas a esa vida. Aún mejor, después de que muramos, podremos usar el mérito y la virtud que hemos acumulado para avanzar hacia la vida siguiente, la que debería estar llena de alegría e iluminación.

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Enfrentarse a la Muerte con una Mente Clara

Si pudieras mantener una mente clara cuando se acerque la muerte, entonces podrás aceptarla muy valientemente y con alegría. Cualquier cosa que hayas hecho durante tu vida, sea virtuosa o no, con karma bueno o malo, estate agradecido por haber recibido el regalo de la vida. En el momento de tu muerte, no debería haber resentimiento, ni arrepentimiento, ni enfado, ni orgullo. Lo pasado es pasado. Piensa en un futuro hermoso. Por esta razón, el estado mental de una persona moribunda es lo más importante. Algunas personas a punto de morir piensan en las cosas realizadas de las que se arrepienten, y en todo el sufrimiento que han causado. Ese tipo de pensamiento es bueno para una persona viva pero no tan bueno para una persona a punto de morir. Sin embargo, si te acercas a la muerte sin tener resentimiento, ni arrepentimiento, ni enfado, ni orgullo, y simplemente te esfuerzas por aceptar un futuro brillante e iluminado, es muy probable que suceda. Renazcas en los reinos celestiales o en el reino humano, podrás continuar practicando nuevamente, y ese es un futuro brillante e iluminado.

Cuando la condición de una persona a punto de morir es tal que la claridad mental no es posible, o cuando están inconscientes o en coma, los amigos y parientes deberían ayudar a esa persona con gran devoción y concentración, cantando el nombre de Buda, recitando mantras o meditando, en un ambiente tranquilo. A través de tales prácticas, empleamos el poder de la meditación y el poder de la fe para orientar la mente de la persona moribunda apartándola del miedo y hacia la seguridad, avanzando hacia la iluminación. Esto sin duda será muy útil. De este modo, para aquellos que están en su lecho de muerte y no puedan mantener la claridad mental, es importante que los parientes y los amigos ayuden a tal persona con su práctica. Y es sin duda muy útil. Yo mismo he tenido una clara experiencia de esto.

¿Qué Determina Nuestra Vida Futura?

Hay tres factores que determinarán qué tipo de renacimiento tendrás. El primero es el karma (tanto el bueno como el malo que has acumulado en tu vida actual y las pasadas). Cuanto mejor sea tu karma mejor serán tus oportunidades de un buen renacimiento. El segundo son las causas y condiciones que rodean tu vida actual y las pasadas, las que están maduras para tu próximo renacimiento. Podrías tener todos los tipos de karma pero las condiciones específicas pueden estar más cercanas a madurar en este momento. Si es así, serán las condiciones las que determinarán tu próxima vida. El tercer factor es tu estado mental al morir: ¿Qué pensamientos están en tu mente cuando te acercas a la muerte? ¿Aceptas tu muerte con alegría y gratitud? ¿Qué aspiraciones tienes para la vida siguiente? Pensamientos como estos influenciarán el tipo de renacimiento que tendrás. Por ejemplo, si a lo largo de tu vida has hecho votos, cuando te acercas a la muerte podrías repetir esos votos. Sin embargo, si nunca has tenido tales aspiraciones, será difícil tenerlas en tu lecho de muerte. Por lo tanto, los practicantes deberían esforzarse por tener buenas aspiraciones en sus mentes cuando se acerquen a la muerte. Si nuestras vidas futuras sólo dependieran del karma y las condiciones, entonces estaríamos en una situación menos fiable.

Nota del editor

Cuando el Maestro Sheng Yen habla de “votos” en esta charla, está refiriéndose a los votos en el contexto de la práctica budista. Los votos más básicos que los budistas toman son votos para mantener los cinco preceptos básicos: no matar, no robar, no tener una conducta sexual incorrecta, no mentir y no consumir productos intoxicantes. Aparte de estos, los monjes y las monjas deben tomar 250 preceptos más antes de ser ordenados completamente.

También, en la tradición Mahayana, hay Cuatro Grandes Votos del bodhisattva:
Hago el voto de liberar a innumerables seres sensibles;
Hago el voto de eliminar infinitas aflicciones;
Hago el voto de dominar el Dharma por inconmensurable que sea;
Hago el voto de alcanzar la suprema budeidad.

Estos votos del bodhisattva son secuenciales en el sentido de que para su realización, por ejemplo, el voto de ayudar a los demás (“salvar a los seres sensibles”) viene antes del voto de “alcanzar la budeidad”. Por otro lado, son simultáneos en cuanto a que en la medida que uno progresa en el camino, uno realiza todos los votos al mismo tiempo. Hay otros votos que uno puede tomar en el curso de su vida, pero como practicantes budistas en la tradición Mahayana, estos Cuatro Grandes Votos son los más importantes.

Lo más importante es comprender que estos votos hablan de la continua aspiración, intención y motivación; no son necesariamente promesas para cumplir en una sola vida.

Fuente: compartiendoluzconsol.wordpress.com

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