Cuando ya has visto el Cielo

Cuando ya has visto el Cielo, nada te turba, nada te espanta porque ya sabes que no hay mayor belleza que esa que se muestra en los jardines divinos de tu inmenso interior que te conecta con ella. Pues Dios es Ella, es la Belleza sublime de la Creación increíble que te muestra un Amor infinito más allá de fronteras, de credos de razones.

Cuando contemplaste el Cielo ya no quieres volver a la Tierra y si vuelves, te encuentras razones de unos y de otros que te intentan convencer que lo que viviste no fue cierto. Y lo cierto es que aquello fue más cierto que esto, pues al vivirlo descubres que el regreso te vuelve a conducir al origen de donde ya viniste.

Cuando encuentras el Cielo y lo vives en tu corazón, no importa lo que suceda fuera, no importan las penurias, las amenazas, los gritos, las exigencias, pues todas esas cosas son como los posos del café, que quedan retenidas en el filtro, mientras bebes el líquido exquisito de aquello que ya ha sido filtrado. Eso es el Cielo, la representación real de todo aquello que sientes, crees y amas, como si por arte de magia se representase en tu propia realidad cotidiana. Cuando tienes el cielo, estás en él y no quieres salir de él. No importa si te tientan con riquezas, poder o parabienes, pues lo rechazas todo. Cuando lo rechazas, persiste el cielo, persiste la plenitud que ahora se manifiesta en un precioso bosque lleno de vida, agua, verdor y hermosura como jamás antes pudiste entender, pues son las emociones vivas las que iluminan tus ojos cuando la noche del pensamiento racional decide llegar al ocaso como el Sol que cada mañana alumbra el día.

No lo dudes, pues no hay pensamiento que nuble la belleza del sol que vaya más allá de dos o tres días seguidos frente a 300 días de emociones preciosas y soleadas cuando esas nubes se disipan. Y esa es la clave de todo…El Cielo en la Tierra se cumple cuando aprendes a parar el tiempo, y cuando decides disfrutar de las pequeñas cosas que son grandes en tu reino que no es otro que el de tu corazón.

Es por eso que somos a imagen y semejanza de Dios que es Ella, la esencia de mujer, pues sólo de ella recibimos la semejanza y la esencia permanente que todos somos.

 

Fuente: https://arcangelyguerrero.wordpress.com/2015/02/12/cuando-ya-has-visto-el-cielo/

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