El Buda sobre cómo eliminar el karma y evitar el renacimiento

Discursos del Buda del ‘Canon Pali’ sobre cómo cortar la raíz de la originación dependiente y evitar el sufrimiento que caracteriza al samsara.

13-postura-meditacao-do-buda-blog-sobre-budismo

Justo antes de despertar, Gautama Buda descubrió en su meditación lo que ha sido llamado la originación dependiente (pratityasamuptada). Esto es la secuencia errática que genera y concatena la existencia cíclica que está marcada por la condición fundamental del sufrimiento. En el Vinaya Pitaka se describen los 12 vínculos (nidana):

Condicionadas por la ignorancia surgen las formaciones kármicas; condicionada por las formaciones kármicas surge la conciencia; condicionados por la conciencia surgen el nombre y la forma; condicionados por el nombre y la forma surgen los seis campos sensoriales; condicionadas por los seis campos sensoriales surgen las impresiones; condicionadas por las impresiones surgen la sensaciones; condicionados por las sensaciones surgen los deseos; condicionados por los deseos surgen los apegos; condicionado por los apegos se produce el devenir; condicionado por el devenir se produce el nacimiento; condicionado por el nacimiento se producen el envejecimiento, la muerte, el dolor, el lamento, el sufrimiento y la desesperanza. Este es el origen de toda esta masa de sufrimiento.

En el Samyutta Nikaya II el Buda explica de manera más explícita cómo llegar al cese del sufrimiento, cortando la cadena de originación dependiente. Debemos mencionar que en sánscrito (y en pali y tibetano) existen numerosas palabras para referirse a lo que nosotros llamamos conciencia. En el discurso que presentamos a continuación, cuando el Buda habla de que la conciencia debe ser eliminada, ya que es producto del karma y de la ignorancia, se usa el término vijnana, que refiere a una forma dualista de conocer, que a su vez genera el cuerpo material (ya que para el budismo es la conciencia la que genera el cuerpo y no el cuerpo el que genera la conciencia). Eliminar esta conciencia, este modo dual de cognición, no significa para el budismo que deje de haber cognición. Eliminando la ignorancia, entrando en el estado que está más allá de la muerte, existe siempre una cierta cognición, que podemos llamar gnosis primordial no dual (jnana en sánscrito y ye-she en tibetano). Este es el misterio central del budismo y de otras tradiciones no duales, la existencia de una gnosis que no es constreñida por un sujeto y no depende de objetos para saber, que existe de manera intemporal, libre de condiciones. Como dijo el Buda:

Aquello que queremos, aquello que intentamos hacer y aquello con lo que nos ocupamos, estos son los objetos que soportan la conciencia. Si hay un objeto entonces hay un asidero para la conciencia. Cuando la conciencia crece en este asidero se produce renacimiento y existencia recurrente en el futuro. Si hay renacimiento y existencia recurrente en el futuro, se producen el envejecimiento, la muerte, el dolor, el lamento, el sufrimiento y la desesperanza…

Si ni queremos ni intentamos hacer pero de todas maneras nos ocupamos con algo, la misma secuencia se produce.

Pero si ni queremos ni intentamos hacer algo ni tampoco nos ocupamos con algo, entonces no hay objeto para el soporte de la conciencia; así no hay asidero para ella; sin que la conciencia tenga un asidero para crecer, no hay renacimiento o existencia recurrente en el futuro. En su ausencia, se detienen también el envejecimiento, la muerte, el dolor, el lamento, el sufrimiento y la desesperanza. Así se elimina toda esta masa de sufrimiento…

Ahora bien, ¿cómo se evita que surja la conciencia y con ella toda esta cadena de sufrimiento que conocemos como samsara? La gran aportación del Buda no es, obviamente, notar que el mundo es sufrimiento o que hay sufrimiento como condición general debido a la ignorancia, sino que el sufrimiento puede cesar si uno cultiva el dharma, la perspectiva correcta de ver, percibir y actuar en el mundo. Cortar de raíz esta originación dependiente implica evitar que surja la ignorancia en el nivel más básico de la percepción: “evitando la ignorancia se evitan las formaciones kármicas”, dice el Buda. El karma a final de cuentas no tiene una existencia absoluta sino que depende de la intención de la mente –sin intención, sin objeto que genera avidez o aversión, no hay karma. El Buda tempranamente propone el óctuple noble sendero, afincado en la percepción de la realidad como es, y basado en tres pilares: sabiduría (prajna), concentración (samadhi) y moral (shila), como método para evitar toda esta cadena de sufrimiento. Especial énfasis debemos hacer en el aspecto del cultivo de la concentración de la mente o samadhi, que generalmente se asocia a la meditación. Es este entrenamiento de la mente, combinado con el vipashyana, la visión penetrante de la meditación analítica, lo que permite que se alcance una sabiduría, una cognitividad que no depende ya de objetos, sino que es la pura luminosidad de la mente. El budismo theravada habla de las etapas de absorción meditativa (dhyanas) en las que el practicante sostiene un estado de concentración pacífica en la que deja de estar sujeto a los estímulos externos, algo similar al estado del sueño profundo, del sueño sin sueños. Este estado se describe como una dicha profunda, totalmente pacífica.

El tema con estos estados de profundo samadhi es que pueden hacer que las personas alcancen un estado similar a los de los dioses, que viven por eones en un gozo informe, pero que no han alcanzado la liberación completa. Para trascender el estado de los dioses es necesario combinar la concentración unipuntual y la pacificación de la mente con la sabiduría, saber que los estímulos que generan los objetos conducen al sufrimiento- ya que son impermanentes- y saber que el yo no tiene una existencia inherente e independiente –no hay real asidero para la conciencia. En el budismo mahayana y en el vajrayana se hará especial énfasis en la vacuidad de todos los fenómenos (no sólo del yo) y también en la cognición no dual, siendo, sobre todo en el vajrayana, la reificación del acto perceptual en una dicotomía sujeto-objeto el origen primero de la ignorancia y toda su cadena.

Citas tomadas de Buddhist Texts Through the Ages
Fuente: pijamasurf.com

Anuncios

El sentido y la finalidad de la vida

70b244335c5050d94927aa7530b1e6a2

– Comentario

Alma Luminosa, no es fácil dar una definición única de la Vida.

La comprensión de su sentido más profundo, su finalidad, ocurre viviéndola, y, por lo tanto, no acaba nunca.

A medida que despertamos, crecemos, experimentamos, descubrimos nuevos aspectos de la vida, entendemos nuevos significados, nuevas finalidades.

Y la comprensión aumenta continuando el Camino.

(La Vida es el viaje que nuestra Alma ha elegido para crecer, para evolucionar, para ser más luminosa.

Es un gran medio para una infinidad de objetivos.

Es una oportunidad para muchas cosas, entre ellas la maravillosa posibilidad de donar Amor y Luz.

Al inicio de mi Camino del crecimiento, estaba ansiosa por conocer cuál era la tarea que tenía que desarrollar, qué es lo que mi Alma había elegido hacer y vivir en este viaje, cuál era la meta que tenía que alcanzar.

Bien pronto he dejado el deseo de conocer todo esto, porque he comprendido que lo importante no es conocer, sino aprender a vivir la vida en Amor, en la Luz, en la alegría, y hacer todo para donar Amor, Luz, alegría.

Como mis Ángeles me han enseñado, me siento siempre en la escuela y veo todo lo que vivo, como una lección continua, incesante.

Sé que estoy viviendo una bonita aventura llena de imprevistos y sorpresas, y trato de vivirla como debe ser vivida cada aventura: con el entusiasmo de lo nuevo, con la capacidad de sonreír a cada cosa que ocurre, agradecida por todo lo que tengo, que recibo, que vivo, en la certeza total que todo puede hacerme crecer, puede ayudar a mi Alma a evolucionar.

Como una niña, trato de vivir la vida como un juego que continua a cambiar, sabiendo que pueden cambiar incluso los compañeros de juego.

Esta manera de comportarme ha sido determinante, porque así doy espacio a mi Niña interior, que sabe convertir todo en juego, también la escuela…

Pregunta:
¿Me ayudas a ver la Vida como un juego?

Respuesta:
“Con una pelota coloreada, luminosa, vengo junto a ti, para que Conmigo tú puedas jugar y conocer cada vez más los colores de la Vida.

Toma entre tus manos Mi pelota coloreada y juega.

El juego será siempre una posibilidad de crecimiento, porque cada vez más comprenderás que la Vida no es más que un juego, un juego que el Alma ha elegido de jugar con Nosotros, para ser más bonita, más luminosa, para evolucionar.

Por ello, juega a más no poder.

Cuando sucede algo que no te da alegría, o te quita la alegría, la paz, sonríe, y di:

– También esto es un juego, tanto vale sonreír y jugar – .

Cuando tu mente te lleva a recordar un pasado y sus dificultades, o te crea temores por el futuro, o te hace llevar la mirada a lo que tendrás que hacer o vivir, dile a ella:

– Vamos, juguemos, no te detengas allí, también éstos son juegos que mi Alma ha elegido, son juegos que forman parte del gran juego de la Vida, del juego del Alma – .

Así ayudarás a tu corazón a sentir que la Vida es simplemente un juego, y que Yo siempre estoy allí, listo para jugar junto a ti.

Cuando la mente te susurra que lo que estás viviendo es una cosa seria o triste, es una cosa importante, dile a ella:

– Mi Ángel está esperándome para jugar junto a mí – .

Y he aquí que en el corazón sentirás de nuevo las ganas de jugar Conmigo.

Y puedes hacer realmente este juego Conmigo: imagina de tener entre tus manos una pelota y de jugar Conmigo.

Puedes hacerlo todas las veces que quieras, sobre todo cuando sientas que la mente quiere crearte obstáculos, dificultades, para vivir como todo un juego.

Recuerda que la Vida es un juego para el Alma elevar, iluminar, que la mente no puede comprender, y, por ello, ella siempre te recordará el pasado o te llevará al futuro.

En cada cosa que haces, en cada cosa que vives, usa esta expresión:

– Estoy jugando para mi Alma, esto lo estoy viviendo para mi Alma, y por lo tanto, lo vivo como un juego, en ligereza – .

Y puedes ayudarte en esto, llevando realmente en tu casa una pelota coloreada y sobre de ella escribir:

– La Vida es solo un bonito juego – .

Esto para que cada vez que entras en tu casa, o cuando estás en tu casa, tú puedas leer y recordar esto, y entonces sonreír.

Con Amor te empujo a jugar, porque este es un entrenamiento para poder vivir todo y ver todo como un juego.

De esta manera, te entrenas para saber luego jugar a la Vida, para saber luego vivir toda la Vida como un grande juego y nada más.

Y sentirás que la cotidianidad es un conjunto de juegos diferentes y que puedes jugar con ellos.

Comparte siempre todo lo que existe en tu corazón, pero al final di:

– En todo caso también esto es un juego para mi Alma elevar, iluminar – .

Esto te ayudará mucho en todo, porque así sabrás jugar cada vez más a la Vida, sabrás ver cada vez más toda tu cotidianidad, sólo como un juego, y, por lo tanto, estar serena.

A la mañana, cuando te despiertes, llámaMe, y sonriendo diMe:

– Ahora voy a jugar para mi Alma, para alegrar mi corazón. Acompáñame porque quiero jugar Contigo – .

Y he aquí que Me sentirás cada vez más como de un compañero de juegos, y será bonito jugar juntos todo el día.

Sentirás el entusiasmo por descubrir juegos nuevos, no conociendo hasta la noche a qué juego jugaremos.

Y en todo lo que vivirás, podrás decir:

– También esto es un bonito juego, también esto forma parte del juego de la Vida – .

Así la cotidianidad será mucho más ligera y no jamás sobrecargará tu corazón.

Si las emociones, las expresiones, verás como parte de un juego, jamás te entristecerás.

Incluso jugando crece, y el Alma ha elegido un gran juego que se llama ‘Vida’, ha elegido de hacer un gran viaje, jugando.

Y jugando, aprenderás, crecerás, en alegría.

Sólo la mente ha elegido de transformar todo en un ‘no juego’.

Si este viaje ves y sientes como un juego, todo será mucho más fácil, y sobre todo te alegrarás por ser una niña que puede jugar con el juego más bonito, aquello que al Alma hace elevar.

Y si así te comportas, Me sentirás mucho más, me verás jugar contigo, y descubrirás cuánto juegos te traigo, para que tú puedas jugar, crecer, evolucionar.”

Pregunta:
¿Cómo puedo sentir entusiasmo por vivir?

Respuesta:
“Recordando que la Vida es una bonita aventura.

Cuando la vivas de esta manera, comprenderás que hermosa es la aventura, justamente porque es una aventura.

En la aventura nada se conoce antes, nada es ya programado, nada es seguro. Esto sucede incluso si el Alma conoce ya el camino y todo lo que vivirás en esta aventura, porque ella ha elegido todo.

Cuando vivas la Vida como una aventura, sabrás vivir en la lluvia, en el viento, en el sol, con la misma alegría, porque en todo caso todo forma parte de la aventura.

Así podrás gozar totalmente de la aventura, porque desde ese momento existirá solo el sol para calentarte, el viento tibio para acariciarte.

Con Amor te ayudaré a estar preparada para todo, para ser fuerte viviendo cada cosa con alegría.

Saborearás la quietud, el descanso, porque, incluso si el camino continuará, no será más tan difícil como ahora lo sientes.

Será un camino dulce, porque habrás comprendido que para saborear serenamente el descanso, la quietud, la paz, no se tiene que temer ni al caminar, ni a las tormentas ni a la confusión.

Es viviendo las tormentas, superando las dificultades que existen en cada aventura, que sabrás disfrutar de la paz como la disfruta el guerrero que ha ganado la batalla, y ya no temerá a ninguna batalla, sabrás disfrutar del descanso como quién tanto ha caminado, tantas adversidad ha superado.

Si nada nuevo ocurre, ningún encuentro ocurre, permanece serena.

Cuando al día siguiente ocurre un encuentro particular o algo particular, sonriendo, con alegría, toma distancia de todo lo que en ese momento estás viviendo, para vivir todo como un gran medio para aprender, para crecer, para el Alma elevar.”

Extraído del libro: Estoy a tu lado
Autora: Satya
manantialcaduceo.com.ar

Cuando el karma es inmediato

0fb2f0843370b2a2e3bbc74e9ae00cf7

Una de las cosas que más me sorprende y de la cual más he aprendido en los últimos años es que a mayor “limpieza energética” o mayor nivel de “vibración”, esto del karma del “día a día” alcanza unas velocidades impresionantes.

El boomerang que vuelve

Sabéis que la vida es como un bumerán, no hay nada que no “lances” (digas o hagas) que tarde o temprano, de alguna forma, más o menos sutil, no vuelva a ti. Es pura ley de la atracción llevada a la acción directa, tanto, que sus efectos se notan aunque no sepamos relacionarlos con una causa que quizás sucedió hace años. Por alguna ley física que aun no domino del todo, a mayor nivel frecuencial está el emisor, más rápido se producen los efectos de aquello que se emite.

Por ejemplo, imaginaros que hace 10 años, un buen día, yo no tengo ganas de ir a trabajar, y me invento cualquier excusa llamando a mi jefe para decirle que estoy enfermo. Esa energía de “engaño” o “mentira” (o el estado energético que lleve asociado) de por aquel entonces, debido a que mi sistema energético estaba aun muy cargado, no tenia repercusiones inmediatas “negativas”. Es decir, había generado una energía de la “mentira” pero en mi realidad no se manifestaba ese efecto. Igual meses después alguien me hacia lo mismo a mi, en cualquier otra situación, y sin yo saberlo, se cancelaba el karma o se balanceaba esa energía emitida tiempo atrás. El bumerán “volvía”, si, pero yo no era capaz de asociar esa situación a algo que yo había iniciado.

A toda velocidad

En estos momentos, eso me sucede en cuestión de minutos, o como mucho a lo largo del mismo día. No puedo generar ningún tipo de energía sin ver la consecuencia (positiva, regular o negativa) volver hacia mi de forma casi instantánea. Mi intuición dice que simplemente es debido al estado vibracional en el que uno se encuentra, pues frecuencias más altas encuentran menos resistencias físicas a la hora de atraer el efecto de aquello que ha sido generado.

Esto lleva a una conclusión muy rápida y a una lección muy importante, aquello que hagas, que digas, tiene que estar siempre de acorde a lo que eres, es decir, hay que ser “transparente”, mostrarnos como somos y no alterar la vibración natural que emitimos, y que si generas “energías” que tienen consecuencias (buenas o malas), que sea porque son las energías “puras” y verdaderas que emites y emanas. ¿Porqué? Porque a partir de un cierto momento, aquello que lanzas llega de forma muy pero que muy rápida de vuelta a ti, disfrazado de la situación, persona o evento que haga falta, pero de vuelta al fin y al cabo. Y no hay nada más incomodo que ver como el bumerán te da una y otra vez en la cabeza, no es que duela, es que te das cuenta que no hay forma de escapar a esta ley universal.

Al final todo esto no es más que otra lección: honestidad con uno mismo, transparencia, y sinceridad. Al fin y al cabo, tu atraes lo que emites, tarde más o menos, así que mejor atraer todo lo anterior que los procesos contrarios, ¿verdad?

David Topi

Fuente: davidtopi.com

Si presentas estos signos, significa que ya has reencarnado muchas veces

signos-reencarnacion_3bb0e5c03940b1ce01c319435c999d74

“Pew Research poll” realizó una encuesta bastante reveladora: el 25% de los estadounidenses creen que después de morir, las almas reencarnan para vivir de nuevo. Tal parece que la creencia de que, la esencia individual de las personas, es decir, mente, alma, conciencia o energía, adoptan un cuerpo material más de una vez, está ampliamente aceptada por una gran cantidad de personas.

Algunos piensan que la reencarnación sucede en cualquier criatura viviente, y cuanto mejor se haya comportado alguien en una vida, mejor criatura le tocará en la siguiente.

Si tú estás en ese porcentaje mundial de personas que creen en la reencarnación (o no), tenemos 7 signos para que descubras si ya has reencarnado varias veces. ¡Averigua si esta no es tu primera vida!

1. Tus sueños se repiten, una y otra vez.

Los sueños reflejan la mente inconsciente, y los sueños recurrentes no siempre son un síntoma de algún trauma, también pueden mostrar imágenes de tus vidas pasadas. Varias personas han afirmado que experimentaron acontecimientos muy específicos, que vieron a personas determinadas, o que han tenido consciencia de lugares totalmente ajenos a su vida real, pero que de alguna manera los identifican.

2. Tienes un fuerte instinto.

La intuición es la capacidad de conectar la mente consciente con la inconsciente para obtener la sabiduría necesaria y poder resolver alguna situación específica. Es algo que todos tenemos, esa voz interna que nos habla, a veces nos grita, y que muchos le hacemos caso con más frecuencia que otros. Pero, en ocasiones, esta fuerza sobrepasa lo natural y roza los terrenos de un vidente.

3. El intrigante Déjà vu.

El término es francés y significa, literalmente, “ya visto”. Es como tener una abrumadora sensación de familiaridad con algo de lo que no estás familiarizado en absoluto. Una extraña sensación de haber experimentado con anterioridad algún momento, algún evento, algún lugar, alguna persona. Algunos lo atribuyen a una disonancia neurológica, otros afirman que refleja las posibilidades de otras dimensiones. Otro más, creen que revela un poco más de las vidas pasadas que esa persona ha tenido.

4. Precognición.

La precognición es un tipo de “Visión del Futuro”, donde conoces y te llega información de los eventos que todavía no han sucedido, y te llegan en forma de visiones, sentimientos, y/o sensaciones. No está del todo claro por qué puede suceder. Tal vez exista una especie de conciencia colectiva formada por los pensamientos de todas las personas que fluye más fácilmente a través de aquellos que ya han reencarnado. Pero no podemos afirmar nada.

5. No perteneces a este mundo, ni a esta época.

Sientes incomodidad, molestia con todo el mundo que te rodea, y te rodea un fuerte anhelo por encontrar tu verdadero hogar, tu propio tiempo. Esto puede ser resultado de un llamado, ese lugar místico donde todas las almas confluyen, porque se dice que las “esencias” que ya cumplieron con su misión y su ciclo, sienten una necesidad básica por regresar a su casa.

6. Una fuerte conexión emocional con culturas específicas o períodos de la historia.

Digamos que naciste en 1990, pero que no te pierdes ninguna película, libro, o cualquier cosa, de los años 20’s. Quizás naciste en Bogotá, pero te sientes en casa cuando visitas Lisboa. Sientes un fuerte apego por otro lugar y otra época que no tiene explicación lógica. Es una señal clara de tener un fuerte interés en diferentes períodos de tiempo y culturas, debido a que alguna de tus vidas pasadas aconteció en esos lugares y en esas épocas.

7. Miedos y fobias inexplicables.

Por ejemplo, es posible que en tu infancia hayas tenido una terrible experiencia en un río, en el mar o una alberca, pero no lo recuerdas. Nuestro cerebro puede bloquear recuerdos traumáticos, como un mecanismo de supervivencia. Por otro lado, una fobia puede existir sin ningún contexto aparente. Esto es algo que ocurre de manera natural.

Sin embargo, experimentar un miedo extraño, a las arañas, a los cuchillos, a las armas, sin haber tenido experiencia negativa alguna con cualquiera de ellos, es posible que sean resultado de recordar la muerte o algún trauma terrible de alguna vida pasada.

Fuente: lafichaquefaltaba.com

Pasajeros aterrorizados dicen que el fantasma de una mujer desapareció después de saltar delante de un tren

fantasma-mujer-tren-850x491

Son muchos los que creen que los fantasmas son una manifestación de la vida después de la muerte. Aunque los detalles varían entre culturas, un fantasma se entiende generalmente como el espíritu sin cuerpo o el alma de una persona que estuvo entre nosotros. Los expertos en la materia dicen que un fantasma persiste en nuestra realidad cuando la persona murió de una manera traumática, o cuando su ritual de enterramiento fue perturbado antes de que fuera completado, o a veces simplemente porque el espíritu se siente molesto.

Por desgracia, no existen evidencias científicas de su existencia, solo algunas historias de experiencias de aquellos que aseguran haber tenido contacto directo con el más allá. Por lo que ha día de hoy continúa el debate de si existen los fantasmas. Pero que dirías si una cámara de seguridad hubiese conseguido grabar la mejor evidencia de su existencia hasta el momento. Pues esto es justamente lo que ha ocurrido en una estación de tren en la India, donde decenas de pasajeros fueron testigos de cómo una mujer desaparecía sin dejar ni rastro después de saltar delante de un tren.

La mujer de fantasma de la India

Decenas de pasajeros fueron testigos del terrible momento en que una mujer camina delante de un tren, pero luego desaparece frente a ellos. Aquellos que estuvieron presentes están ahora convencidos de que la mujer es un fantasma ya que no había ni rastro de ella en las vías y nadie la vio marcharse del lugar.

Los pasajeros esperaban ver el cuerpo de la mujer después de que ella se arrojó delante del tren del servicio de cercanías. Pero sorprendentemente no había ni rastro de ella cuando el tren salió de la estación de Ghatkopar, en Bombay oriental. En un principio los jefes ferroviarios pensaron que la mujer sin nombre, que probablemente tenía la intención de quitarse la vida, puedo haberse alejado de las vías.

Pero aquellos que han visto el vídeo de las cámaras de seguridad están convencidos de que la mujer era un fantasma. El inquietante vídeo muestra como tren llega una estación llena de pasajeros, con la misteriosa mujer ubicada en el otro extremo de la plataforma. Según las imágenes, ella lleva un sari y se encuentra peligrosamente cerca del borde de la vía.

A medida que el tren se acerca, ella parece decidida a tirarse a las vías. Se puede como la mujer desparece bajo el tren, justo en el momento en que el conductor decide utilizar el sistema de frenos de emergencia. Rápidamente, los pasajeros corrieron a la parte delantera del tren, con la esperanza de poder salvar a la mujer. No fueron capaces de ayudarla ya que el conductor detuvo el tren en la estación, aunque esperaban encontrarse su cuerpo desmembrado entre las vías. Pero misteriosamente, nadie fue capaz de encontrar ni rastro de la mujer.

La Fuerza de Protección del Ferrocarril (Railway Protection Force), un equipo de seguridad encargada de proteger a los pasajeros y la propiedad ferroviaria de la India, aseguran que es posible que la mujer pueda haber salido de debajo del tren, y se dirigiera hacia la “Plataforma N.º 2”, antes de salir de la estación. Pero, unas nuevas imágenes de las cámaras de seguridad, muestra claramente a la persona tirándose justo en el momento en que pasa el tren, quedándose en un principio debajo de este.

Y para añadir más misterio al incidente, el inspector de policía de “la Fuerza de Protección del Ferrocarril” Ashok Bhorade dice que el incidente aún no ha sido informado en su departamento.

“No hemos recibido cualquier información del jefe de estación o de los pasajeros”, dijo Bhorade.

Nadie entiende absolutamente nada, como una mujer se tira delante de un tren y no deja ni rastro. No es necesario decir que si la mujer se hubiera suicidado los restos de ella hubieran acabado por toda la estación, pero no fue así.

Video

Fuente: mundoesotericoparanormal.com

Una guía para la contemplación mística no-dual

David Chaim Smith es uno de los pocos artistas y escritores que podemos considerar como verdaderamente místicos y visionarios en la actualidad. En los últimos años ha amasado una de las obras más profundas dentro del esoterismo occidental contemporáneo. The Awakening Ground: A Guide to Contemplative Mysticism (El terreno del despertar: Una guía al misticismo contemplativo1) es su más reciente obra publicada en lo que se confirma como un proceso de destilación cada vez más refinado, en el cual se explora el sendero de la contemplación no-dual. Su obra está fincada sobre una base de imágenes y símbolos cabalistas —tanto en el texto como en los misteriosos artefactos geométricos que lo acompañan, reminiscentes de antiguos diagramas alquímicos— pero se huelga en diversas tradiciones esotéricas, incluyendo “un linaje de realización gnóstica nunca interrumpido”.

Si consideramos a Chaim Smith dentro de la tradición cabalista, debemos decir que su visión resulta un tanto radical ya que plantea una visión no-teísta y no-emanacionsta de la cábala, en la cual la mónada (la divinidad suprema) es en realidad la última ilusión o reificación dentro del sendero, vista como el “Todo”, un metaobjeto, y por lo tanto el último obstáculo en la comprensión no-dual de la totalidad de la manifestación del universo como solamente conciencia (awareness2) pura, luminosa e impersonal. David Chaim Smith sostiene que Ein Sof (lo Absoluto, literalmente: lo que no tiene fin) es igual al terreno o base de los fenómenos, esto es, el espacio mismo y su despliegue de energía creativa. “La esencialidad trascendente de Ein Sof se expresa como manifestación inmanente”, dice DCS. Tenemos entonces un sistema que reconcilia la aparente paradoja de lo trascendente y lo inmanente, como dos aspectos de una misma naturaleza todoabarcante en la cual se aniquila todo concepto como afuera o adentro y se ecualiza lo absoluto con lo relativo. Esto hace que el universo manifiesto no sea más que la luz abierta y nunca disminuida de Ein Sof —es nuestra percepción delusoria, resultado del hábito de reificación u objetificación, la que hace que percibamos un universo de cosas, objetos separados, concretos, opacos y contenidos que son aprehendidos por un sujeto igualmente separado, concreto, opaco, contenido… “Ein Sof nunca desciende de su pureza, sin embargo, se puede interactuar con su luz tanto desde el lado de lo contenido como de lo incontenible”. De cualquier manera todo con lo que interactuamos no es más que Ein Sof, pero podemos tener una percepción dual y relativa (contenida) dentro de una dinámica sujeto-objeto o una no-dual, absoluta, de pura conciencia sin límites.

El sistema que establece The Awakening Ground es ciertamente sofisticado y un tanto complejo pero no es uno que carezca de integridad, coherencia interna y belleza. En sí mismo dispone la totalidad del sendero de la autoliberación a través de un entrenamiento de la mente. Lo esencial aquí es liberar a la mente de la coagulación en la que se encuentra, enfrascada en una lógica reificante sujeto-objeto. Esto puede hacerse dirigiendo la atención al punto exacto en el que la dualidad primero surge y en el que la apertura luminosa de la creatividad se ve contenida. Lo que percibimos como un mundo sustancial e impermeable puede que no sea más que la resultante de nuestro hábito de aferrarnos a las apariencias como si fueran objetos concretos —repetir este hábito perceptual estaría solidificando la propia conciencia y re-presentándola como un sujeto con sus objetos. Esto es lo que en la cábala se conoce como una cáscara o klipá, la cual, según algunas interpretaciones, se erige como un límite que restringe nuestro acceso a la sagrada luz primordial. Pero hay buenas noticias: este proceso de concretizar la cognición y separarse de la luz primordial puede desandarse, incluso sin que tengamos que añadir algo a nuestra propia naturaleza esencial. No hay nada que hacer, sólo aprender a ver. La contemplación no conceptual en sí misma corta la raíz de esta reificación básica que polariza el mundo en un ente que conoce y una serie de objetos que son conocidos. DCS sugiere que este largo proceso de confusión y sufrimiento —puesto que la separación es la raíz del sufrimiento— se suspende en la práctica contemplativa que permite a la mente reconocer que aquello que se despliega como fenómenos aparentemente externos son en realidad las “centellas” de su propia conciencia. “La práctica de la contemplación sagrada está basada en el entendimiento de que la mente comparte su naturaleza esencial con todo aquello que observa, y dentro de esa confluencia todas las cosas pueden ser directamente reconocidas”. La labor contemplativa no es una acción como tal, es sólo reconocimiento, pero hay un cierto esplendor en ello, una especie de re-co-ignición, que es la energía primordial creativa vuelta sabiduría. The Awakening Ground es sobre todo una invitación a participar en el perenne matrimonio entre la manifestación del cosmos como fenómeno y la cognición de esta manifestación, o lo que es lo mismo, la indivisibilidad del espacio y la luz. Vale la pena detenernos a meditar un poco en esto: el espacio, que es lo que permite que se manifiesten los fenómenos (que son fundamentalmente luz), no es distinto de esa misma luminosidad que permite que los conozcamos, que, de hecho, es la cognición misma.

*  *  *

Al inicio de todo sendero místico yace un profundo anhelo y un ardiente amor al silencio. Como escribe DCS:

La práctica contemplativa empieza con el amor al silencio. Silencio en este caso no se refiere a la mera ausencia de sonidos audibles, aunque este es uno de los aspectos que invitan a la mente a la gran expansión de su naturaleza esencial. El gran silencio es pleno, resonante y habla a través de todas las cosas. Puedes empezar llamándolo en tu interior, donde reside sin interrupción.

El amor al silencio es una especie de hambre o sed. Cala profundamente hondo. La urgencia de unirse a él es como el fuego que intensifica la aspiración gnóstica.

David Chaim Smith hace eco del lirismo de grandes maestros de la tradición mística de Occidente, los cuales han alabado poéticamente los virtudes del silencio, la quietud y el sosiego. Este silencio henchido de una especie de ardor está en el umbral de “La noche oscura del alma” de San Juan de la Cruz; “a oscuras, y en celada,/ estando ya mi casa sosegada”. Mientras el silencio disuelve los constructos conceptuales en sus aguas calmas, la mente puede empezar a vislumbrar la pureza virginal del espacio, siempre encinto de la luz, en donde se revela siempre la belleza prístina del mundo. Este mero anhelo expandido por el silencio es suficiente para emprender el largo y solitario viaje de regreso del místico hacia su amada, “el vuelo del solo al Solo” de Plotino. “El amor al silencio y a la belleza del espacio base es la marca de la aspiración que libera el significado”, escribe DCS.

El silencio es la matriz para nutrir el anhelo místico, mientras que el mismo anhelo de lo esencial silencia los deseos mundanos que mantienen a la mente agitada. El hermetista cristiano Valentin Tomberg escribe en sus Meditaciones sobre los arcanos del tarot:

Con el tiempo, el silencio o la concentración sin esfuerzo se vuelve un elemento fundamental siempre presente en la vida del alma. Es como el servicio perpetuo en la Iglesia del Sagrado Corazón en Montmartre que se realiza en París mientras uno trabaja, uno interactúa, uno se divierte, uno sueña, uno muere… De la misma forma que “un servicio perpetuo” de silencio se establece en el alma, esto continua siempre aunque uno esté trabajando o cuando uno está conversando. Esta “zona de silencio”, una vez establecida, es un manantial del cual uno puede tomar tanto para el trabajo como para el descanso.

Se puede llamar a este “servicio perpetuo” del silencio en medio de cualquier cosa que aparezca. Como dice Chaim Smith: “Contacto directo con el misterio siempre es posible, en tanto que el silencio del espacio básico llama a través de su miríada de apariciones”. La aspiración raíz que se enciende en el silencio es “residir más allá del muro colocado entre los pensamientos internos y las sensaciones y las percepciones externas”. En el silencio se esclarece el estado indiferenciado, la falsa diferencia entre interior y exterior, la inseparabilidad de la mente y el cielo.

El silencio es parte del “campo acrisolado”, la primera puerta en el sistema de seis puertas de The Awakening Ground, todas presentadas dentro de un simbolismo alquímico. Es a partir de esta puerta que el contemplativo puede lograr el estado del tzadik, el maestro realizado del misticismo  judío, al cual podemos aspirar en este sendero (pero que tiene su equivalente en el sufí, el santo, el arhat, el mahasiddha, entre otros). Este tzadik, nos dice DCS, está más allá de la identificación y el apego, “no tiene una psique individual, esto en el sentido de que ya no hay más apego al significado de los fenómenos relativos”. Habita en el reconocimiento de lo absoluto y para él cada centella de la luz de Ein Sof (Aur Ein Sof, la creatividad autoluminosa) es la “totalidad completa”, instantáneamente liberada. “El tzadik no es más que esta centella del silencio asumiendo forma, la cual anula la separación entre su singularidad y su infinita variación”. Como un héroe en el drama cósmico del Tzimtzum (la contracción de la luz que se produce para vaciar espacio y dar lugar al mundo manifiesto), el tzadik ha alzado las centellas y liberado las cáscaras, simplemente al reconocer que “las fronteras implicadas en el proceso del Tzimzum, como la jerarquía de los mundos y sefirot, sólo concierne a una distinción relativa. Lo absoluto siempre es sólo Ein Sof”. Todo lo que podemos medir, definir y conceptualizar desde la perspectiva de Ein Sof, de lo absoluto, es una ilusión, sin embargo, puede ser útil durante el sendero. En realidad la totalidad del mundo manifiesto y cada una de sus capas nunca dejan el terreno de la esencialidad, sólo aparentan dejarlo “dentro del klipot de la percepción”; la luz es una unidad simple que irradia “la totalidad en sí misma” y, como las enseñanzas judías sostienen, “la divinidad es perfectamente íntegra y no puede ser interrumpida”. Es justo por esto, debido a que las apariencias son primordialmente puras y restan más allá de las máculas de la conceptualización y la fijación que uno puede alcanzar la “destilación alquímica de la gnosis” a través del reconocimiento de “una sola centella del terreno dentro del campo perceptual… Como la luz de un rayo, el que conoce y lo conocido colapsan juntos en el mismo instante, e infinitas centellas le siguen en el estremecimiento de la apertura. Cada una consume al mundo entero, y sin embargo el mundo nunca desaparece”. Este es el misterio de que la totalidad exista sin disminución en el fragmento y de que el mundo, aunque en realidad sea siempre unidad simple y luminosa, de todas maneras siga apareciendo como una multiplicidad de fenómenos.

Dijimos que The Awakening Ground es un amor al silencio, pero también puede pensarse como la oda de un contemplativo al espacio y a la luz, o a ese “campo de centellas” que desdobla la paradoja de un “terreno inmutable que siempre se manifiesta como cambio constante”. Es la más grande maravilla que este “terreno  [o base] inmutable”, que es sólo absoluta esencialidad se vea propulsado en “una continua variación más allá de origen, destino o sustancia”. Siendo una “nada luminosa”, de todas maneras se manifiesta como todo, “la sustancia aparece, pero no como un hecho —sino sólo como ‘opinión”’. Desde la perspectiva del contemplativo, el mundo es visto como el juego de la conciencia y las apariciones, como un símbolo viviente que lleva el significado de lo absoluto “inherente en su despliegue relativo”, como “un doble onírico” que surge de la cohesión dinámica de las centellas o incluso, en términos teístas, como “el cuerpo viviente de una deidad” (una deidad que es también una bestia, un magnífico puerco kosher, que debe sacrificarse en el altar del espacio).

Las centellas nunca dejan de surgir, ya que la naturaleza del terreno es una incontenible creatividad. Esto en términos cabalísticos es el aspecto de B’reshit, “la esencia dinámica de la totalidad” que siempre está desprendiendo las centellas de una fuente siempre fluyente. B’reshit es la primera palabra del libro del Génesis, que DCS dice que debe traducirse como “en-inicialidad” (la expresión “in-beginningness” difícilmente puede traducirse al español). Esto para mostrar que la creatividad divina siempre —en este mismo momento— está dando a luz al mundo (el espacio es descrito como el vientre divino embarazado de luz). Pero lo que llama aún más la atención es que este continuo pulso creativo colapsa en el mismo exacto espacio y en el mismo instante en el que surge. Místicos de todas tradiciones e incluso científicos modernos han notado que el tiempo es una ilusión (aunque una “persistente”, según Einstein). Una cita del Sefer Yetzirah viene a colación: “El final está embebido en su principio, y el principio en su final, como una llama en un carbón ardiente”. Cada instante, la totalidad en sí misma puede verse a la vez como el Génesis y el Apocalipsis, el Manvantara y el Pralaya, el Tzimztum y el Tikkun Olam. Un surgir-en-su-disolverse, como el flujo y el reflujo de las mareas, como la inhalación y la exhalación que yacen implicadas en toda vida.

Contemplar la procesión de la manifestación no-dual y su instantánea disolución trae una cualidad estética a la vida y un sentido íntimo de lo sagrado. El universo se vuelve un enorme ritual mágico. Es a través de este descubrimiento que todos nuestros gestos cobran significado, y resuenan como tonos cintilantes del “terreno del despertar”. “Disolviéndose-en-aparecer es el gesto gnosémico quintaesencial: un continuo autoconsumo que surge como todas las cosas sin nunca contradecirse a sí mismo. Se le conoce como la simultaneidad de solve et coagula”. La conciencia unipuntual de este proceso, que vincula a través de la analogía hermética al hombre y al cosmos (“la tierra y el cielo colapsan en un solo gesto sacrificial”), permite que nuestra existencia encarne el significado más profundo al que puede aspirar, aquel de un sacrificio sin final.

Como escribe el escritor italiano Roberto Calasso en El ardor, parte de una única obra en múltiples volúmenes que tiene como uno de sus temas principales el estudio del sacrificio: “El sacrificio es una alternancia, una combinación, una superimposición de dos gestos —dispersar y reunir—… es inevitable e inmediatamente concebido como respiración, sístole y diástole, el solve et coagula alquímico”. En otras palabras, cuando miramos atentamente, todas las cosas están desempeñando un sacrificio, todo está “erguido en su propia disolución”, todo arde, todo está intercambiando energía, y por ello, “está en proceso de transformarse de una condición a otra”, según dice DCS. Lo notemos o no, nuestros propios cuerpos están siendo ofrecidos en este momento al fuego que todo lo consume del terreno (ground). Pero notarlo permite que sigamos el ritmo y disfrutemos del espectáculo; hace que la aspiración se convierta en íntima participación, disolviendo el yo en el gran cuerpo cósmico de “la bestia sacrificial embarazada”.

El cuerpo entero es una ofrenda, que se sacrifica a sí misma a través del proceso alquímico. Inmersión, absorción y entrega unifican a la bestia, y envían sus espasmódicos impulsos revestidos en nubes de variación, perfumados con el humo de la aspiración. Su carne quemante fenece cada momento. Todos los constructos son impermanentes, y su desaparición es usada por el practicante como un sacrificio. La disolución de los fenómenos es inherente en cada momento de cualquier manera, así que, ¿por qué no imbuirla de una intención gnóstica? ¿Por qué no hacer oración de lo que ya está pasando?

El sacrificio se convierte en un baño lustral, una purificación que es a la vez una intoxicación gnóstica. David Chaim Smith sugiere que el proceso de la contemplación —los eventos de la percepción, el reconocimiento del terreno— libera un destilado alquímico, lo que en un libro previo llamó “el néctar intoxicante de la visión”. En cierto sentido lo que ocurre al contemplativo imita el despliegue creativo del universo: mientras que la luz de Ein Sof se derrama y atraviesa las sefirot, se puede decir que secreta gotas de shefa (“resplandor de la sabiduría”,”luminosidad insustancial”). Estas son las mismas centellas de entendimiento gnóstico que, metafóricamente, en el éxtasis del contemplativo, forman una especie de “sustancia” de la sabiduría. Esto no debe tomarse literalmente (el elixir es inmaterial), pero la imagen que dibuja DCS merece saborearse. Uno puede imaginar el universo antropomórficamente como el Anciano de los Días, un majestuoso ser etéreo (también llamado Atika Kadisha) hecho de las 10 sefirot (el también llamado “árbol de la vida”) con las que se mapea el proceso de manifestación, las cuales son al mismo tiempo la anatomía divina y el algoritmo divino del universo. En la cúspide de las sefirot “el shefa fluye como un rocío cristalino, que se derrama de entre el cráneo de Atika Kadisha (keter) y lo que el Zohar llama lo ‘arriba-arriba’ (Ein Sof)”.

Este proceso, que se despliega continuamente en una escala cósmica, resuena con la transformación psicoquímica de la alquimia interna y el yoga que se produce en el cuerpo cuando un adepto logra cruzar un umbral de realización mística. La sustancia alquímica que se produce en un laboratorio alquímico tiene un paralelo en una sustancia interna que se genera en el laboratorio del cuerpo humano en el éxtasis contemplativo. Esta sustancia etérea que DCS describe como “un rocío cristalino” da nombre a uno de sus libros, The Blazing Dew of Stars, en el cual se dice: “la luminosidad vierte los rocíos de estrellas a través de sus capas oscurecedoras”. Evoca el rocío de la mañana de los alquimistas, el Spiritus Mundi, la materia impregnada de espíritu, usada en la producción de la medicina universal. Esta es la materia prima con la cual se logrará la piedra filosofal, de la cual se dice, sin embargo, que está en todas partes y que si no fuera en sí misma ya esa naturaleza áurea o perfecta no podría lograr “el trabajo del Sol”. Es también, en su múltiple poder metamórfico, el llamado “mercurio secreto”, el disolvente universal que borra todas las fronteras y conecta todo con todo. Tiene algo así como una naturaleza holográfica a través de la cual Ein Sof puede ser reconocido donde sea. Es una gota, un único destello de la mente, pero es la totalidad entera.

Este es el sueño que se sueña a sí mismo despierto, incansable en la convulsión de sus cualidades. Brisas de rocío cristalino se arremolinan y fluyen en corrientes de primordialidad no fabricada. Cada cúmulo es una gota, cada gota esparce un universo; una corona en la cabeza y un reino sobre el cual caminar, lloviendo, mezclándose, aleándose, disolviéndose, batiéndose en perpetua permutación. El rayo de luz de la aparición es su ofrenda.

 

misticismo

 

Si Borges situó el punto que contiene todo el universo ocurriendo simultáneamente en una esfera tornasol en un sótano en Buenos Aires, DCS sabe que ese punto (esa esfera, esa gota, esa letra) está en todas partes, que el Aleph es esencialmente ubicuo —este es el sello de Ein Sof.

“La naturaleza sólo usa los hilos más largos para urdir sus patrones, para que así cada pequeña pieza de su tejido revele la organización de todo el tapiz”, escribió el físico Richard Feynman. La cartografía esotérica de The Awakening Ground coincide con esta perspectiva de cosmología fractal. “Cada proyección es un hilo que no puede ser separado del terreno que lo presenta” y también “Cada aspecto mueve a todo otro aspecto en un infinito despliegue. El campo de las conexiones es literalmente el espacio mismo. Está tan lleno que está abierto: infinitamente vasto: un tapiz viviente de apertura apareciendo”.

Cada gota es también una puerta, nos dice DCS, y cada gota es también una vocal, aleph (“la totalidad que fluye adentro”), el punto en donde todos los otros puntos convergen simultáneamente, el centro ubicuo del universo. Las vocales son la escritura en el muro del espacio, que van labrando mundos en su juego centelleante (Aryeh Kaplan comenta en su versión del Sefer Yetzirah que el número de estrellas en el universo es igual al número de permutaciones del alfabeto hebreo). El rocío cristalino que se vierte del cráneo, derramando la incontenibilidad de Ein Sof a través de las cáscaras, es la dicha del contemplativo reconociendo el despliegue energético de los fenómenos como su propia conciencia, holgándose en la pirotecnia mágica de “mil soles de colores más allá del espectro ultravioleta”. Es lo que ansía todo místico: ha sido descrito como néctar, ambrosía, amrita, mana, elixir, el misterioso análogo de la iluminación. Es tal vez el eterno deleite de la energía (como escribió Blake) en su autoliberación, anulando la diferencia entre Keter y Malkut y revelando el cuerpo del tzadik como un jardín gnóstico. Es la “incesante energía del paraíso visionario conocido como El Edén”. “El trabajo ‘abajo’ trae consigo la lluvia de ‘arriba'”, escribe DCS en The Kabbalistic Mirror of Genesis. Esta lluvia es shefa, “una fuerza bendita”, la vida misma que es luz. La percepción se depura y entonces vemos todo como es: “El mensaje central de la alegoría edénica es que cuando la percepción no oscurece a la divinidad, todo es dicha. De hecho, la palabra Edén significa ‘delicia’… Cuando no son oscurecidos por el interés egoísta y la percepción delusoria, todos los fenómenos son el Jardín del Edén”.

*  *  *

David Chaim Smith va volando en el Merkavah (el vehículo del servicio a domicilio de la gnosis) —la cortina celestial ya ha sido descorrida por Metatron— y nos lleva con él en un viaje hacia la gota-universo de la contemplación mística, invisiblemente zurciendo los hilos esenciales del corazón de varias tradiciones esotéricas. Lo hace más que con la mente de un filósofo con el ojo de un artista y con el corazón de un místico. El filósofo quiere comprender “la mente de Dios”, pero el poeta siente la cualidad de la luz y en ella descubre una dicha que es igual a la creatividad incesante del universo y el místico celebra el despliegue resonando con su canto la propia luz que hace el espacio: un campo enjoyado con el brillo del rocío de las estrellas. Juego, oración y práctica se hacen uno.

En cada centella están todas las cosas, nos parece decir DCS. Y al reconocer la naturaleza verdadera de sólo una centella, una gota, un pensamiento, conocemos la luz de todas las estrellas, el significado de todos los fenómenos y en un santiamén todo este edificio espectral e insustancial sostenido sólo por el miedo y la esperanza se colapsa. Y, sin embargo, “una perfecta y cintilante radiación permanece… erigida-disolviéndose en su variación”, interminablemente deshaciendo todos los constructos, libre luminosa abierta “sin un destino o meta específica, es el sello viviente sin (Ein) final (Sof)”. Cuando brota la autoluminosidad de Ein Sof, siempre existe la posibilidad de la reificación o el reconocimiento (sabiduría); cuando la reificación ocurre, sujeto y objeto nacen, y lo que es sólo conciencia se reviste a sí mismo como un cuerpo, un mundo, un reino… con  todas sus costras, cáscaras, capas y hábitos que esmaltan y concretizan. Ya que no hay límites en cómo se puede presentar el pulso creativo del Infinito (Ein Sof), la mente puede confundirse y dudar de su naturaleza verdadera. Cubre su luminosa desnudez con cosas que no dejan verla, pero que no son a fin de cuentas más que su propia piel. Pero aunque este mundo concreto emerge, todo es sólo luz-conciencia abierta, el universo sólo un adorno de la sabiduría. Como dice DCS: “la materia es sólo una opinión, la sustancia un rumor”. Si no tomamos demasiado en serio los fenómenos y los objetos que nos rodean, el mundo entero se vuelve una obra de arte y todos los fenómenos son sólo el condimento estético de una obra maestra que ya ha concluido y sin embargo siempre está en progreso.

The Awakening Ground traza un camino de “práctica espiritual dedicada”, más allá del mero filosofar. Argumenta con palabras y diagramas intoxicantes que “obtenemos el universo que merecemos”, el mundo que experimentamos es un despliegue externo de nuestro estado cognitivo interno. Es por esto que no hay forma de darle la vuelta a la purificación de la percepción y el entrenamiento de la mente si se quiere tomar un camino espiritual y vivir el estado de dicha incondicional que describen los místicos. El genuino estudiante de esoterismo y filosofía mística hará bien en estar atento al trabajo de David Chaim Smith. Realmente no hay muchos otros como él que estén profundamente involucrados en andar el sendero y a la vez trazar y compartir el mapa. A fin de cuentas nadie puede andar el camino por ti, pero encontrar alguien que pueda señalarte la dirección es una bendición.

 

Twitter del autor: @alepholo

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en Cadena Áurea

———

El concepto clave de este texto que aparece también en el título del libro, “ground”, es de difícil traducción; no existe un término exacto para “ground” en español, especialmente como lo usa Chaim Smith. Los dos más cercanos, me parece, son “terreno” y “base”; ambos deben complementarse para entender lo que propone el texto. Quizás una traducción más elaborada pero útil sería “espacio base”. Lo central es que este “ground” es a la vez la base o el espacio de la manifestación fenomenológica y la manifestación misma.

El término awareness tampoco tiene un equivalente en español. Traduzco “conciencia” simplemente porque este es el término paraguas que se ha utilizado popularmente para englobar la cognición primordial. En otras ocasiones lo he traducido como cognitividad, siguiendo a Elías Capriles. Estrictamente, ambos términos son deficientes, ya que conciencia y cognición connotan una dualidad: “con-ciencia”, “co-gnición”, y de lo que se habla realmente es de una gnosis no-dual.

Fuente: pijamasurf.com

ALGUNOS CONSEJOS QUE RECIBE TU ALMA ANTES DE NACER EN LA TIERRA

Eres un alma eterna que está conectada directamente con Dios, el Universo y todo lo que es. Tu alma escogió venir al mundo conscientemente, y antes de hacerlo, recibió las siguientes 10 lecciones para la vida:

https://despiertacordoba.files.wordpress.com/2016/04/registros-akashicos-esencias-para-el-alma-concha-suarez.jpg?w=604&h=298

1. Recibirás un cuerpo, así que aprende a aceptarlo y a cuidarlo

Tu cuerpo es el vehículo de tu alma. Puede gustarte o no, pero aunque no te guste, será tuyo todo el tiempo que estés en la Tierra y tenerlo te permitirá estar en el plano físico. Aprende a aceptarlo y a cuidarlo, sea cual sea tu opinión sobre él.

2. Aprenderás muchas lecciones

Cada día tendrás la oportunidad de aprender valiosas lecciones. Puedes aceptarlas, valorarlas y apreciarlas, o considerarlas innecesarias o irrelevantes… la decisión es tuya!

3. Nunca habrá errores, sólo y únicamente lecciones

El crecimiento es un proceso. En este proceso, debemos experimentar el “error” muchas veces. Los experimentos o experiencias fallidas son sólo parte del proceso, así que no te desanimes cuando los experimentes. Recuerda: unas veces ganamos, otras aprendemos!

4. Una lección se repetirá hasta que se aprenda

Las lecciones se te presentarán en diversas formas, y se repetirán en tu vida una y otra vez hasta que la aprendas. Sólo cuando la hayas aprendido podrás avanzar hacia la siguiente.

5. El aprendizaje es una tarea sin fin

Todas las partes de la vida contienen lecciones. Si estás vivo, hay lecciones que debes aprender y enseñar. Aprender es una tarea sin fin.

6. No encontrarás bienestar hasta que entiendas que el aquí y ahora es el único lugar

Aunque desees estar en otro lado diferente en el que estás, no podrás encontrar el bienestar duradero hasta que entiendas que el Aquí y Ahora, el Eterno Presente, es el único lugar. Cuando no estás presente, estás en tu mente.

7. Los demás son espejos tuyos

Los demás reflejan lo que tú eres, piensas, haces, crees, dices. Reflejan tus gustos y disgustos y están ahí para enseñarte lo que quieres y no quieres ser. Lo que amas y odias en los demás refleja lo que amas u odias en ti mismo.

8. Lo que haces con tu vida es tu decisión.

Aquí y ahora tienes todas las herramientas y recursos que necesitas para aprender y lograr todo lo que quieres. Lo que hagas con ellas no es asunto de nadie. La elección es sólo tuya.

9. Las respuestas a las preguntas de la vida están en tu interior

Para encontrar las respuestas a todas las preguntas que tienes, sólo debes buscar en tu interior: conócete, mira hacia adentro, escucha y confía.

10. Cuando llegues al mundo, olvidarás todo esto

Cuando vengas al mundo, olvidarás todo esto. Sin embargo, será fácil de recordar si tan solo aprendes a re-conectarte contigo mismo y con tu sabiduría interior.

Fuente: cuarzomistico.com